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lunes, 16 de enero de 2017

La Ley de Ajuste Cubano y el principio "pies secos, pies mojados" derogado por Obama




Hace unos días la agencia de noticias AP anunciaba que el Presidente saliente de los EEUU, Barack Obama, había dado orden de "cancelar" de forma inmediata el conocido como principio de "pies secos, pies mojados". Un pequeño paso para Obama pero un gran paso para Cuba que veía así satisfecha una de las muchas demandas históricas que llevaba años reclamando a Estados Unidos.

Obama sumaba esta medida a su tan publicitado acercamiento a Cuba que llevaba pregonando desde que accedió a su primer mandato hace 8 años, pero que solo se ha atrevido a llevar a la práctica con grandilocuentes discursos y tímidos hechos en su sprint final y a escasos días de que el polémico Donald Trump asuma la presidencia de la cada vez más en duda primera potencia mundial.

Por cierto, el magnate se ha mostrado partidario en reiteradas ocasiones de derogar la Ley de Ajuste y el principio de "pies mojados, pies secos" que servían para acoger a emigrantes económicos cubanos con enormes privilegios. También es cierto que su motivo no es el acercamiento a Cuba sino la xenofobia hacia los inmigrantes en general. De hecho también ha manifestado ser partidario de endurecer la posición de EEUU hacia la pequeña isla.

Pero, ¿qué supone exactamente esta medida? Para entenderla hay que remontarse varias décadas, concretamente hasta el 2 de noviembre de 1966, cuando bajo la presidencia de Lyndon B. Johnson, EEUU aprueba la "Ley de Ajuste Cubano" por la cual se modificaba el estatuto de los inmigrantes cubanos pasando a considerarles a todos ellos, sin excepción, como refugiados políticos, otorgándoles de forma inmediata asilo político y permiso de residencia en EEUU. En un principio la Ley establecía que podían pedir la residencia permanente transcurrido un año de su llegada. Además para trabajar tenían que cumplir ciertos requisitos. Sin embargo en la práctica estos trámites se solucionaban prácticamente nada más llegar a EEUU. La ley fue renovada en 1995 por la administración Clinton.

Esta medida constituía un paso más en la política llevada a cabo por el Gobierno norteamericano para incentivar la emigración en el país caribeño, despojándole así de miles de ciudadanos con formación académica. Pero no era esto lo más importante, sino que de esta forma se animaba a la emigración ilegal con los consiguientes peligros que ello acarrea y la tensión social que podría generar en el pueblo cubano.

Hay que tener en cuenta que EEUU era visto, y es aún hoy en día,  como el país de las oportunidades, el "sueño americano". Un destino ansiado por miles de cubanos pero también por miles de ciudadanos latinoamericanos que lo tenían idealizado en gran medida por el cine y por su papel en la Segunda Guerra Mundial. El dato es que ya antes de la Revolución había alrededor de 125.000 cubanos residiendo en EEUU.

El intento de privar a Cuba de su capital humano no era una estrategia nueva. Nada más triunfar la Revolución EEUU puso en marcha la conocida como "Operación Peter Pan". Este plan consistió en difundir a través de los medios de comunicación el "rumor" de que el Gobierno revolucionario se disponía a promulgar un decreto por el cual quitaría a los padres la patria potestad de sus hijos. Inmediatamente miles de padres y madres, convencidos de la veracidad de esa falacia, enviaron a sus hijos a Florida en aviones, pensando también que la revolución no duraría mucho a tan pocas millas de la potencia yankee. Mediante esta operación que contó con la participación destacada de sectores de la Iglesia Católica de Miami y la propia Cuba, se estima que salieron de la isla caribeña cerca de 14.000 niños y niñas.

La Ley de Ajuste de 1966 venía a reforzar la mencionada estrategia y trajo dramáticas consecuencias. A las ventajas que se otorgaban a los emigrantes cubanos, se sumaba el hecho de que el Gobierno norteamericano otorgaba un número muy limitado de visados a los ciudadanos cubanos, lo cual impedía la emigración por vías legales y forzaba a muchos a optar por otros medios.

No solamente animó a que muchas personas se lanzasen de forma precaria al mar tratando de llegar a EEUU de forma similar a la que se puede ver en el Mediterráneo, con la pérdida incontable de vidas que eso supone, sino que además se comenzaron a producir secuestros de barcos e incluso aviones, ya que sus secuestradores se sabían protegidos por la legislación estadounidense una vez pisasen su suelo.

Durante esas décadas se produjeron decenas  de secuestros de aviones y barcos que pusieron en serio peligro a los pasajeros de las naves. En no pocas ocasiones, para no generar mayores problemas, las autoridades cubanas dieron orden de no intervenir y los secuestradores lograron su objetivo, llegando a EEUU donde en su mayoría fueron absueltos y acogidos. Además los aviones cubanos eran incautados por los yankees con la pérdida económica que eso supone para un país como Cuba.

Otras veces, ante el efecto dominó y la proliferación de esta acciones, el gobierno cubano  se vio obligado a parar las oleadas de secuestros aplicando penas contundentes.

No fue hasta 2003 cuando por primera vez en 40 años, un cubano que en abril de ese año había secuestrado un avión de pasajeros para llegar a Miami, fue condenado, a 20 años, por un tribunal norteamericano. Posteriormente, en julio, EEUU devolvió a otros 12 que habían secuestrado una embarcación en Camagüey.

En este punto, me gustaría mencionar que durante esas décadas también se produjeron varias decenas de secuestros de aviones en Estados Unidos por parte de gente que quería llegar a Cuba. En todas ellas, sin excepciones, las autoridades cubanas devolvieron a EEUU a los secuestradores y los aviones.

Posteriormente, en diciembre de 1984, se llegó por primera vez a un acuerdo sobre inmigración con Reagan, por el que su administración se comprometía a otorgar 20.000 visados anuales que garantizarían una emigración segura y legal. Sin embargo a la hora de la verdad solamente se otorgaron una media de unos 1.200 visados anuales. Por aportar algunos datos más en cuanto al asunto de los visados, valga de ejemplo que en 1994 fueron menos de 1.000 los visados que concedió el gobierno norteamericano a los ciudadanos cubanos, mientras que entre 5.000 y 6.000 personas emigraban ilegalmente para beneficiarse de la Ley de Ajuste. De hecho, hasta el 22 de julio de ese año solo se habían concedido 544 visados en vez de los más de 10.000 que deberían haber concedido en virtud de los acuerdos de 1984.

Hay que recordar que en 1994, aunque se empezaba a recuperar, la mayor de las Antillas seguía viviendo el periodo especial de crisis que se produjo tras la caída de la URSS. Por lo tanto una restricción tan grande de visados no hacía más que aumentar la presión sobre el pueblo y el gobierno cubano. De hecho, aquel año fue el de la famosa crisis de los balseros.

Es justo un año después, en 1995, cuando bajo la administración Clinton, se añade el principio de "pies secos, pies mojados" como complemento de la Ley de Ajuste. Quienes pisaban tierra norteamericana (pies secos) eran admitidos y obtenían la residencia pasado un año, mientras que quienes eran interceptados en el mar (pies mojados) eran devueltos a Cuba. En la práctica esas devoluciones no se producían ya que los lobbys de Miami ejercían gran presión para que así fuese. Se dieron casos incluso de Guardacostas norteamericanos "hostigados" por gente de estos lobbys, llevando a las TV en lanchas para acosar a los funcionarios que habían interceptado una balsa de emigrantes cubanos. Esto motivaba la revuelta de los mismos, que terminaban por ser asimilados en EEUU para evitar críticas tras la emisión de esos vídeos.

Entre los "pies secos" se incluye a los cubanos que entran a través de México o aterrizan en algún aeropuerto norteamericano.


El programa "Parole"


Junto al principio de "pies secos, pies mojados", Obama también ha derogado el programa "Parole" destinado a incentivar la deserción de profesionales de la salud cubanos en misiones internacionales.

Este programa implementado por George W. Bush en 2006 favorecía que los mencionados profesionales médicos pudiesen acogerse a cualquier embajada o consulado norteamericano en el extranjero, recibiendo todo tipo de facilidades para trasladarse a EEUU y obtener la residencia incluso sin visado. 

Precisamente el sector médico cubano es uno de los más reputados a nivel mundial y desarrolla importantes labores de investigación y cooperación en los países del tercer mundo. Evidentemente el programa está destinado a privar a Cuba de uno de sus grandes e indiscutibles activos.


Reflexión final


Estas leyes encuadradas dentro de una estrategia clara como hemos explicado en los párrafos superiores, además de constituir otra forma de hostilidad contra el país caribeño, también suponen una discriminación hacia el resto de emigrantes cuyo destino son los EEUU. Incluidos miles que buscan asilo procedentes de países en conflicto.

La emigración que se da en Cuba no es mayor ni guarda grandes diferencias de la que se procede de países latinoamericanos como México, El Salvador, Colombia etc, países no socialistas, algunos de los cuales aportan notablemente mayor número de inmigrantes a Estados Unidos. Y eso con la diferencia de que en esos países, a pesar de tener unos niveles de pobreza enorme, tienen mayor facilidad para acceder, por ejemplo, a la compra de un coche. Algo que en Cuba es bastante complicado, entre otras cosas, debido al bloqueo.

Sin embargo, esos emigrantes no cuentan con una Ley de Ajuste que les otorgue privilegios. Al contrario; son "cazados" en la frontera mexicana como si fuesen animales y devueltos en caliente, cuando no pasan a formar parte de la enorme población reclusa que abarrota el negocio de las cárceles privadas de EEUU. 

Si esos países contasen con una Ley de Ajuste como la que tienen los cubanos, el efecto llamada sería inmenso y la cantidad de inmigrantes que llegarían al país norteamericano sería inimaginable. Incluso si esa medida se diese para ciudadanos de países europeos, podría producirse una afluencia enorme, ya que la llamada globalización y la publicidad de la que hemos sido blanco durante décadas han creado en la mente de millones de ciudadanos la imagen de EEUU como un país ejemplar y lleno de oportunidades.

Sin embargo, quedan relegados otros aspectos como la violencia policial contra las minorías y la población negra, la dificultad para acceder a una sanidad digna si no se cuenta con los recursos necesarios, las vergonzosas condiciones laborales de millones de trabajadores y las condiciones de vida miserables de otros tantos que viven en los barrios populares. Véase el ejemplo de Detroit, ciudad que en el pasado fue uno de los grandes centros económicos del país y que ahora presenta un aspecto desolador.

Otra diferencia entre los emigrantes cubanos y los de otros países es la formación académica de la que disponen, ya que la educación cubana, a la cabeza de América Latina, permite que los ciudadanos cubanos puedan optar a trabajos altamente cualificados en EEUU, mientras que los de otros países, con menor nivel educativo, quedan relegados a trabajos poco cualificados, mal remunerados y con pésimas condiciones.

Sin embargo los emigrantes cubanos si que se parecen en algo al resto de emigrantes: En el motivo. En su gran mayoría lo hacen por motivos puramente económicos. 

La decisión de Obama también ha sentado como una patada a muchos cubanos que se encontraban de camino a EEUU y ahora ven su futuro con gran incertidumbre. Por su parte Cuba se ha comprometido a recibir a todas aquellas personas que sean deportadas. En las conversaciones también se puso encima de la mesa el futuro de alrededor de 40.000 presos de origen cubano que podrían ser expulsados también a la isla. De cumplirse podría ocasionar problemas de inseguridad en uno de los países más seguros del mundo, algo que sería nefasto para el turismo.

En cualquier caso, habrá que esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos y cual es la política que lleve a cabo el nuevo presidente de EEUU.















domingo, 25 de septiembre de 2016

(ENTREVISTA) Eduardo Camino Pinto: Cuba bajo la visión de un cubano residente en Euskadi

En los últimos meses, especialmente desde el inicio de conversaciones entre EEUU y Cuba y la histórica visita de Barack Obama a la isla en Marzo de este año, los medios de comunicación han hablado mucho sobre el futuro de la isla, los cambios que se están dando o que, en su opinión, deberían darse a corto plazo y, sobre todo, de las oportunidades económicas y de negocio que podría abrir este establecimiento de relaciones para las empresas extranjeras.

Los medios de comunicación muestran siempre una visión uniforme y sin discordancias con la doctrina establecida principalmente desde EEUU. Una visión en la que se obvia el bloqueo, todos los males habidos y por haber son culpa del Gobierno cubano y en la que se da por hecho que cualquier cubano fuera de Cuba es por fuerza disidente o exiliado político.

En esta entrevista que por comodidad publicaremos en dos partes, vamos a tratar temas como la visita de Obama a Cuba, el establecimiento de relaciones Cuba-EEUU, Guantánamo, las Damas de Blanco, Yoani Sánchez, el bloqueo, presos políticos, el día a día de la sociedad cubana y el futuro de la revolución.

Nuestro interlocutor es Eduardo Camino Pinto, fotoperiodista cubano residente en Euskadi y miembro de la Asociación Euskadi-Cuba. NAcido en la provincia de Camagüey, está diplomado en Magisterio en la Universidad de La Habana y estudió fotografía en la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Queremos antes de nada, expresar nuestro agradecimiento a Eduardo por el tiempo que ha dedicado respondiéndonos a esta entrevista.



PRIMERA PARTE

Un debate en mi cabeza – Buenos días Eduardo. Si te parece, y ya que ha sido uno de los hechos más comentados en los últimos meses, vamos a comenzar la entrevista hablando sobre la visita de Obama a Cuba ¿Cómo veis los cubanos este reencuentro?

Eduardo Camino - La visita de Obama a Cuba no la veo como un reencuentro, porque nunca había habido un encuentro anterior;  lo veo como un hecho histórico, ya que desde la época de Fulgencio Batista no había habido la visita a la Isla de un presidente Norteamericano, y mayor repercusión al ser  Obama el primer presidente Negro de esa Nación.

Ahora bien, la inmensa mayoría del pueblo cubano sentía ésta visita con aire de esperanza, esperanza de futuro y prosperidad en el desarrollo económico, social y comercial de la Isla.

UDEMC- Supongo que esta distensión también se percibe con cierto escepticismo porque, a pesar de todo, el bloqueo que asfixia a Cuba desde 1960 sigue en vigor.

E.C.- En la visita que acabo de regresar de Cuba en estos momentos, he recogido el descontento de la gente sobre la visita de Obama. Hay decepción y lo entiendo pues suponían, que las cosas se arreglarían de repente. Están desesperados de ver como se mantiene durante tantos años la misma situación de necesidades y no comprenden que esto es un proceso lento y de análisis de ambos gobiernos.

La generación que surge ahora no es consciente de que estos problemas y necesidades sociales en Cuba se deben al brutal bloqueo de los diferentes gobiernos de Norteamérica en su empeño de rendir y destruir los logros sociales que se obtuvieron con la revolución, aunque no dejo de reconocer que también hay muchas situaciones que se pueden resolver con el cambio de mentalidad de la propia ciudadanía cubana  y la forma de dirigir del Gobierno cubano.

UDEMC- Para quien no sepa en que consiste, ¿Podrías explicarnos brevemente en que consiste el bloqueo?

2015: Votación en la ONU a favor de retirar el bloqueo a Cuba
E.C- Sobre el bloqueo norteamericano aCuba se ha escrito mucho y, hoy por hoy, los pueblos del mundo son conscientesde que se trata de algo inhumano, pero realmente no todo el mundo tiene claro la afectación tan grande que ha provocado en el pueblo, más que en el gobierno. Precisamente ese es el objetivo, provocar que sea la población la que sienta la escasez de las necesidades básicas, para que sea quien se revele contra el gobierno, haciéndolo responsable del problema creando luchas internas dentro del país para lograr el derrocamiento del Estado socialista.

Esto es un análisis del tipo de guerra psicológica que desarrollan las instituciones de inteligencia Norteamericana desde hace varias décadas, cuando comenzaron a ponerlas en práctica después de comprobar que la guerra abierta contra Vietnam no les dio resultado.

UDEMC- ¿Y cómo afecta esto al pueblo cubano?

E.C- Las diferentes leyes creadas por los distintos gobiernos del Imperio siempre tuvieron y tiene un fin: el derrocamiento de la revolución cubana.

A pesar de las supuestas buenas intenciones que dicen tener, se continúa financiando de forma solapada a ciertas personas para crear situaciones sociales dentro de Cuba, y éstas por supuesto ven un beneficio en lo que hacen ya que obtienen un dinero que les viene bien para poder satisfacer sus necesidades personales.

Se mantiene la ley norteamericana que prohíbe a barcos mercantes tocar puerto norteamericano durante 8 meses si ha pasado por puertos cubanos. Evidentemente a ningún empresario marítimo le conviene atracar en puertos cubanos porque luego no podría llegar a sitios donde hay capital fuerte. Esa es una de las razones, por las que veo los puertos de Cuba vacíos, sin operaciones de descarga, sin llegada de mercancías para la población, sin arroz etc.

¿Por qué en Cuba a pesar de la educación y el nivel escolar que tiene la población, no se puede navegar por internet? ¿Quienes son los dueños de estas grandes compañías informáticas? Sólo oyes comentar al turista que visita la Isla, desconocedor de la realidad y que sólo tienen la información que destacan los medios capitalistas de sus países, que Cuba tiene un atraso enorme en informática, pero no analizan de quien depende el problema. En manos de qué poderosos están concentrados los medios informáticos.

Lo mismo ocurre con los productos farmacéuticos imprescindibles para elaborar medicamentos y que no pueden entrar a la Isla porque sus patentes son propiedad norteamericana y sancionan a terceros países que negocien con Cuba.

UDEMC- Otra reclamación clave de Cuba es la devolución del territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo. Recordamos que en esa base están ubicados alrededor de 2000 militares norteamericanos y la conocida prisión homónima en la que los prisioneros son sometidos a tortura, retenidos indefinidamente sin ser sometidos a juicio y además, privados de asistencia letrada, todo ello una clara violación de los Derechos Humanos y la Convención de Ginebra.

E.C- La reclamación por parte de Cuba de la base naval de Guantánamo es y debiera ser primeramente una vergüenza para el estado Español, ya que, para los que hayan olvidado la historia  o no la conozcan, fue España quien la cedió, mediante tratados a Estados Unidos, al perder la Guerra de Independencia de Cuba.

Y a día de hoy se mantiene ocupada por el Imperialismo norteamericano, realizando desde ella estrategias de ataque contra el territorio cubano y otros de Centroamérica, además dehaberse convertido, como ya se sabe desde hace años, en prisión ilegal y centro de torturas, justificándolo con la lucha contra el terrorismo.

Pero remontando a los años 90 cuando muchos cubanos alentados por la propaganda estadounidense, salían en embarcaciones y balsas de la isla de manera ilegal, poniendo en riesgo sus vidas y la de sus familiares, la base ya se había convertido en una prisión, pues muchos de esos balseros eran abordados en alta mar por guardacostas norteamericanos y eran trasladados a la base de Guantánamo, donde eran investigados para ver si podía permitírseles entrar en territorio norteamericano, eran confinados en barracones y les asignaban un número, por el que se les llamaba si tenían contactos con familiares que los reclamasen en Estados Unidos.

Y el que no tenía quien se hiciera cargo de ellos, era devuelto a Cuba. Así que lo de prisión ilegal viene desde muchos años más atrás. La violación de los Derechos Humanos por Estados Unidos no viene sólo de lo que ha ocurrido con prisioneros islamistas en la base de Guantánamo, viene desde hace siglos dentro del propio Estado Norteamericano contra los negros, hispanos y otras nacionalidades que residen allí.

La devolución de la base Naval de Guantánamo es una promesa incumplida, como tantas otras, por parte de las diferentes administraciones norteamericanas. Aquellos que pensaron eso se resolvería porque el nuevo presidente sería Obama fueron unos ilusos.  

UDEMC- Desde el triunfo de la Revolución, Cuba ha sufrido también numerosos ataques terroristas, como el atentado con bomba contra el vuelo 455 de Cubana en el que murieron 73 personas. Muchos de los responsables de estos ataques han obtenido refugio en EEUU. Es el caso de Luís Posada Carriles o el fallecido Orlando Bosch. Parece que de este tema se ha hablado poco o nada. ¿Crees imprescindible que se resuelvan estos casos y se haga justicia para poder establecer unas relaciones plenamente normalizadas, o el estrechamiento de lazos está por encima de estos episodios pasados?

E.C.- Los  ataques  realizados contra Cuba, según se conoce a nivel mundial, están solo basados en la creencia de que comenzaron al triunfar la revolución, y la realidad es otra ya que, desde la Sierra Maestra, se realizaron atentados contra Fidel Castro para impedir precisamente el triunfo de la Revolución. Planteaban que había que cortar la cabeza a la serpiente antes de que hiciera daño. Sabían cuáles eran los puntos de vistas de la lucha desde el principio, cuando Fidel en su juicio por el ataque al cuartel Moncada planteó que la historia lo absolvería y enumeró todas las razones de su lucha armada.

Orlando Bosh y Posada Carriles
Por ello debieran buscar bibliografía sobre atentados a Cuba, desde cuándo se remontan y todas las personas que han muerto por ataques terroristas norteamericanos, como pescadores, artistas, instituciones y sedes en Cuba. El atentado a un avión de Cubana de aviación en 1973 fue mucho más brutal por la cantidad de personas inocentes que murieron en él, por la cantidad de jóvenes deportistas que había, por lo que representaban para Cuba y por haber ganado los juegos Panamericanos.

Sí, los responsables de estos hechos viven, se refugian y tienen el amparo del Gobierno de EEUU.  Es conocido y se puede ver andando por las calles de Miami a Luis Posada Carriles y a otros que participaron tanto en este como en otros ataques terroristas, y pertenecen a grupos armados en territorio Norteamericano financiados por la CIA. Eso es una verdad tan grande como una palma real.

Ninguno ha sido llevado a la justicia y no por falta de pruebas, sino miren que vergüenza siente quien escribió el libro “Pusimos la Bomba ¿Y qué? “. Título que demuestra el total desprecio que siente por sus vítimas y su orgullo por asesinar. El Gobierno cubano pidió a Estados Unidos la extradición a su territorio de este señor y jamás ha sido concedida.

El gobierno de Estados Unidos, que se alza en todas las palestras públicas como el defensor de los Derechos Humanos, es el primer violador de ellos en su propio territorio  y en el resto de países que ha ocupado y llevado a la más vil de las miserias, enarbolando como bandera los derechos a la democracia.

Es Estados Unidos quien enarbola el estandarte a nivel mundial de la lucha contra el terrorismo y fue quien preparó, entrenó y financió personas para que cometieran actos de terrorismo contra Cuba desde los años 60 y aún en la actualidad los siguen financiando bajo diferentes nombres y  distintas asociaciones, radicadas en diferentes partes del mundo.

Sí creo que es necesario se resuelvan estos casos. Pero no por el mero hecho de que sirvan para que se establezcan las relaciones con los Estados Unidos, ya que el hacer justicia no debe ser un negocio para establecer relaciones. La justicia no es un negocio. Hacer justicia por los actos terroristas realizados contra Cuba, es una cuestión moral y es ley internacional de la cual los imperialistas hacen caso omiso porque no les importa.

Las relaciones con los Estados Unidos no están por encima de estos episodios de terrorismo, porque éstos han causado mucho dolor en nuestra población, pero los lazos que se puedan crear en el futuro son un paso más que permitiría el desarrollo económico del país.

No obstante no descartaría el cuidado y discreción con el que el gobierno cubano lo realizaría, ya que es bueno recordar que los gobiernos norteamericanos no tienen relaciones normales ni con sus aliados como bien sabemos por noticias de actos de espionajes cometidos por EEUU contra sus propios aliados. 

UDEMC- Si te parece Eduardo, vamos ahora con otro tema. El de la conocida como “disidencia” en Cuba. ¿Que peso y arraigamiento tiene realmente esta oposición entre la sociedad cubana?

E.C- Bueno de la “disidencia” cubana no puedo comentarte que vea ningún peso de influencia en la sociedad cubana. Baso ésta afirmación en el hecho de que los cubanos hacen chistes y se ríen de estos grupos y otros comentan que, de la manera que viven y con el dinero que reciben, ellos también se convertirían en disidentes. Es decir, volvemos a la situación de la necesidad económica de la población, intencionadamente creada con el bloqueo para lograr un fin.

UDEMC- Quizás una de las voces más conocidas de esta “disidencia” es la de Yoani Sánchez. ¿Qué opinión tienes de la trayectoria y las declaraciones de esta blogera anticastrista?

E.C- Sin duda alguna es Yoani Sánchez una bloguera conocida, es cierto. ¿Cómo llegó a ser conocida internacionalmente? Se crearon patrones y esquemas de publicidad sobre ella desde fuera de Cuba, por la CIA y otros organismos patrocinados por ellos y con el apoyo de países europeos. Como en España, donde la pasearon como la principal figura dentro de Cuba en la lucha anticastrista, le dieron premios en metálico, fue alabada por Esperanza Aguirre. Yoani ha ocupado cargos en grupos de información contra Cuba desde fuera del país y cobra por ellos, creando historias y fábulas sobre telenovelescos ataques a su persona.


Yoani Sánchez 
Nadie se pregunta cuál es su forma de vida, ni por qué ella sí puede tener en Cuba los medios informáticos que no posee ningún cubano, ¿quién se los facilita? ¿Qué conexiones tiene con la oficina de intereses norteamericano en la Habana y en la que cada cierto tiempo se reunía con agentes de la CIA?

Sus declaraciones han sido desmentidas en varias ocasiones por medios internacionales no comprometidos con los sistemas capitalistas, en los que ella ha sido entrevistada no sabiendo demostrar todo lo que plantea.

UDEMC- Por otro lado, como grupo, la organización opositora que más atención recibe de los medios de comunicación es el de las Damas de Blanco. ¿Cómo se ve en Cuba a este grupo?

El grupo las Damas de Blanco, es un reducido grupo de mujeres, presididas  por Bertha Soler, que en el momento que contaba con más integrantes no llegarían a 30, por una sencilla razón: sería mas dinero a repartir entre todas y menos a obtener su presidenta, ya que por ostentar ese cargo, es la que mas cobra.

De hecho la situación se fue poniendo tan tensa dentro de ellas que muchas abandonaron el grupo. Llegaron a tener situaciones de broncas y agresiones entre ellas por el dinero que les entregaban en la oficina de intereses americanos para que realizaran caminatas y manifestaciones por las calles de la Habana. Específicamente en el bario Miramar del Municipio Playa por ser la zona de residencias diplomáticas y ubicación de Embajadas internacionales, porque era una estrategia para hacerse ver.

¿Como lo ven los cubanos? Igual que a la bloguera  Yoani  Sánchez. Ven dinero e intereses económicos.

UDEMC- En la rueda de prensa conjunta que dieron Barack Obama y Raúl Castro en La Habana, un periodista preguntó a Raúl sobre la existencia de presos políticos en Cuba, a lo que este replicó que si tenía una lista de esos presos, se la facilitase para ponerlos en libertad esa misma noche. ¿Hay presos políticos en Cuba?

E.C.- A día de hoy, no conozco que haya presos políticos en Cuba. Sí conozco de las gestiones que realizó Felipe González en su tiempo de presidente de España por aquellos presos que se consideraron políticos y en los que, a mi modo de ver, sí había algunos. Fueron traídos a España a residir. Posteriormente algunos regresaron a Cuba porque preferían estar allí a pesar de los problemas políticos de la isla de la que no eran partidarios; otros se trasladaron a Estados Unidos, donde ya instalados  se olvidaron de que supuestamente eran luchadores contra el castrismo.

Qué mayor ejemplo de presos políticos cubanos que los que protagonizaron hechos recientes hace unos pocos años, cuando el ministro de Exteriores de España, Moratinos, regresó victorioso  de Cuba como el rescatador de varios cientos de presos políticos cubanos. Posteriormente fueron llevados a Madrid con la promesa de dinero, trabajo, residencia,  algo que les falta a los propios españoles, como prueba el creciente números de desahucios que hemos visto en los últimos años.

Al termino de un año, esos cubanos rescatados por el Gobierno español, se hartaron de no recibir nada, de no tener trabajos, de que se les aplicara la ley como a delincuentes, de que a las madres les quitaran los hijos por no tener trabajo. Al final se manifestaron por la calles de Madrid y recibieron la brutal respuestade la Policía Nacional española con el resultado de fracturas de cabeza, de clavículas, mujeres negras en el suelo, con la bota de un policía en su cara, como se mostró en el telediario.

Periodistas cubanas, residentes en Madrid heridas por porras y finalmente, el comentario entre lagrimas de hombres y mujeres que vinieron como presos políticos, de que preferían volver a Cuba, que estar en España engañados por sus autoridades, que no les han dado nada de lo prometido. En realidad ellos buscaban salir de la isla para encontrar una mejoría económica.

Otros de esos supuestos presos políticos lograron ir a otras comunidades españolas para residir y buscar trabajo y no lo lograron y se hicieron pasar por locos amenazando con  suicidarse, para ser internados en Hospitales psiquiátricos y así asegurarse techo y comida por un tiempo.

Entonces yo también me pregunto: ¿Dónde están los presos políticos en Cuba?

miércoles, 10 de febrero de 2016

El aporte internacionalista cubano a la independencia de África



Desde el triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959, las relaciones internacionales comenzaron a sufrir un cambio notable tras la demostración de que un pequeño pueblo en desventaja pero organizado y concienciado era capaz de hace frente a un enemigo superior apoyado por una de las potencias más grandes del mundo. Era, en definitiva, la prueba de que se podía vencer al imperialismo.

Rápidamente la revolución cubana se convirtió en un ejemplo para los movimientos de liberación nacional de los países oprimidos del mundo y en especial para los países africanos que seguían subyugados al imperialismo colonial de las metrópolis europeas.

Si bien la conciencia internacionalista de la revolución cubana ha sido un pilar fundamental de su política internacional hasta nuestros días, destacando la cooperación sanitaria y educativa, en el último cuarto del siglo XX, Cuba jugó un papel importantísimo aunque poco reconocido en la liberación de algunos países africanos en la lucha por su independencia.

Vamos a hacer un repaso de las intervenciones más señaladas de Cuba en África, por su importancia o simbolismo.

Antecedentes: La caída de Patrice Lumumba


Patrice Lumumba
El 23 de junio de 1960, el joven periodista y activista congoleño, Patrice Lumumba, ganó unas elecciones en las que resulta elegido Primer Ministro.

Fundador del Movimiento Nacional Congolés (MNC) en 1958, era una de las principales voces congoleñas que reclamaban la independencia de Bélgica a través de una estrategia pacífica de diálogo con la metrópoli.

En Bélgica hacía ya unos años que se había comenzado a producir una tendencia a favor de otorgar la independencia a las colonias. De hecho, el país flamenco había ratificado el artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas que reclamaba la autodeterminación de los pueblos. Esta tendencia fue ganando cada vez más adeptos entre la sociedad belga que, sumados a las presiones de los movimientos nacionalistas del Congo, terminaron por empujar a Bélgica a otorgar la independencia al país africano.

Tan sólo siete días después de la victoria electoral de Lumumba el 30 de Junio de 1960, el Rey Balduino llegó a Leopoldville, actual Kinshasa, para formalizar el traspaso de poderes.

Ese día el Congo logró su independencia y el flamante nuevo Primer Ministro, Patrice Lumumba pronunció un memorable discurso frente al Rey, en el que le recordaba los crímenes a los que habían sido sometidos a lo largo de tantos años de subyugación al imperialismo belga:

“Fuimos víctimas de la ironía, de los insultos y de los golpes que recibíamos mañana, tarde y noche por el mero hecho de ser negros. Sin olvidar los tiroteos en los que fallecieron tantos hermanos nuestros que se negaban a someterse, al régimen de injusticia, opresión y explotación”

Sin embargo la independencia del Congo no fue total. El Gobierno belga obligó al naciente estado a heredar la deuda externa que Bélgica había generado sobre el Congo. Además la irrisoria presencia de congoleses formados, unas pocas decenas de licenciados universitarios, forzó a Lumumba a permitir que Bélgica siguiese controlando algunos de los departamentos más importantes del país durante los 5 años posteriores, hasta que el Congo pudiese contar con gente capacitada para gobernar.

Esto no es casual. No hay que olvidar que el Congo era una de los países africanos más ricos en recursos naturales y numerosas empresas internacionales tenían intereses invertidos en el país. Unos intereses que en modo alguno querían perder a causa de su independencia.

Además, solamente había en el mundo dos productores de cobalto, un recurso altamente estratégico. Estos dos países eran el Congo y la Unión Soviética. Evidentemente en un mundo dividido en dos bloques el Congo era la única fuente de cobalto para EEUU en ese momento.

Uno de los sectores que se acordó que seguiría bajo control belga durante los próximos años fue el ejército, algo que generó gran malestar entre la tropa autóctona que llevó a cabo un levantamiento militar atacando intereses belgas y revelándose contra la mayor parte de la oficialidad militar que era de predominancia blanca.

Paracaidistas belgas desplegados en el Congo
Solamente 10 días después de la proclamación de independencia, este acontecimiento fue usado como excusa por el Gobierno Belga para enviar tropas al Congo pese a que no habían sido solicitadas por el gobierno soberano congoleño. Esto constituyó de facto una violación de la soberanía del país africano y destapó la careta del gobierno belga que seguía queriendo aferrarse a los recursos congoleños a toda costa.

Al mismo tiempo, la provincia de Kananga, una de las más ricas del Congo en recursos mineros declaró unilateralmente su independencia con el apoyo de Bélgica.

En un principio Lumumba trató de acercarse a EEUU en busca de ayuda para controlar la situación y recibir apoyo para reclamar la salida del ejército belga. Sin embargo, al igual que hizo en 1959 con Cuba,  EEUU le dio la espalda y Lumumba se acercó a la Unión Soviética para pedir esa ayuda que le había sido negada por los norteamericanos.

Hay que recordar que la mayoría de estos movimientos de liberación africanos eran en esencia movimientos nacionalistas, y que pese a que algunos pudiesen tener una ideología de izquierda, tenían como prioridad la emancipación de sus países.

Inmediatamente la URSS envió material militar para reforzar al débil ejército congolés, algo que fue visto por EEUU como una seria amenaza. Como hemos comentado anteriormente, EEUU no estaba dispuesto a renunciar a su fuente de cobalto por las aspiraciones de independencia de un país africano.

Como era habitual, Lumumba fue tildado de comunista y colocado por Eisenhower en el centro de la diana como un objetivo a eliminar.

Joseph Mobutu
Ante la situación de inestabilidad que se vivía en el Congo, la ONU envío Cascos Azules. Sin embargo, lejos de arreglar la situación, estos Cascos Azules jugarían un papel importante en el derrocamiento y asesinato de Lumumba.

Joseph Mobutu, ex secretario personal de Lumumba y Jefe del Ejército acudió a EEUU pidiendo apoyo para llevar a cabo un Golpe de Estado, alegando que Lumumba estaba entregando al ejército y al país al comunismo. Este plan contó también con el apoyo del presidente congoleños, Joseph Kasa-Vubu, que destituyó a Lumumba y a sus Ministros.

Lumumba trató de hacer frente a esta agresión pidiendo a su vez al Parlamento la destitución de Kasa-Vubu, pero las tropas de la ONU le pusieron bajo arresto domiciliario bajo el pretexto de protegerle.

Fue entonces cuando Mobutu llevó a cabo el Golpe Militar tomando el poder. Lumumba, con la ayuda de varios colaboradores logró escapar de su arresto y trató de llegar a Stanleyville donde contaba con gran apoyo popular.

Mobutu le siguió la pista y pidiendo varios helicópteros a las tropas de la ONU logró alcanzarle y detenerle en el río Sankuru.

Tras ser capturado Lumumba fue exhibido ante los medios
El 17 de enero de 1961, tan solo 6 meses después de la proclamación de independencia,  Lumumba, tras ser torturado y apaleado incluso en presencia de periodistas extranjeros, fue asesinado junto a dos de sus ministros en Elisabethville en presencia de varios agentes belgas y estadounidenses, y sus restos fueron hechos desaparecer.

Años más tarde, en un acto de tremenda hipocresía, su verdugo Joseph Mobutu  nombró a Lumumba héroe nacional.

El asesinato de Lumumba marcaría también el inicio de la primera intervención internacionalista destacable de Cuba en África de la mano de Ernesto “Che” Guevara.

El Che en el Congo


Tras el asesinato de Lumumba, Cuba declaró tres días de luto oficial en la isla y el Gobierno cubano comprendió la necesidad y el deber de respaldar a los movimientos de liberación africanos para apoyar su lucha por la independencia frente a las botas de unos imperios que se aferraban a sus privilegios.

Con un fuerte espíritu internacionalista, fue el Che Guevara el encargado de viajar a África en una gira que duró algo más de dos meses, para conocer de primera mano la situación en los diferentes países en los que se estaban gestando movimientos emancipadores.

Pronto se decantó por el movimiento lumumbista que se había desarrollado en el Congo unos meses antes tras la caída de Lumumba. Esto se debió a dos motivos:

El primero era el desarrollo que se había producido en el país en los últimos meses, durante los cuales los guerrilleros congoleños habían logrado hacerse con casi dos tercios del país.

El Che junto a varios combatientes cubanos en el Congo
El segundo era la situación estratégica del Congo en África. Situado en el centro del continente, era un lugar perfecto para ejercer como núcleo irradiador desde el que exportar la lucha guerrillera. Es la misma razón por la que posteriormente el Che escogería Bolivia para encabezar un foco guerrillero en América Latina.

Esta teoría revolucionaria fue expuesta por Ernesto Guevara en su libro “La guerra de guerrillas” y está basada en la conclusión del Che de que no siempre es necesario esperar a que en un país se den todas las condiciones necesarias para una revolución, sino que un pequeño foco guerrillero puede lograr que la revolución se expanda, logrando impulsar un levantamiento popular generalizado, siempre apoyándose en el campesinado como base social principal en los países menos industrializados.

En el Congo el foco guerrillero ya había surgido y se había desarrollado contando con gran apoyo popular. Tras el asesinato de Lumumba, sus partidarios comenzaron a sufrir persecución y represalias por parte del incipiente régimen dictatorial.

Muchos de ellos huyeron y comenzaron a organizarse en un ejército rebelde bajo el mando del joven Laurent-Désiré Kabila, quien en 1997 logró derrocar a Mobutu, convirtiéndose en Presidente del Congo hasta su asesinato en 2001.

En Cuba, Fidel Castro, a iniciativa del Che, comenzó a organizar los preparativos y encomendó al comandante Victor Dreke reclutar a 30 combatientes cubanos negros. La idea era que Victor Dreke comandase la misión cubana que viajaría secretamente a África para ayudar a los camaradas congoleños, en un principio realizando trabajo de asesoramiento y adiestramiento en tácticas militares y de guerrilla.

Sin embargo, y para sorpresa de todos, el Che tenía otros planes. Decidido a viajar personalmente a El Congo, y consciente de que era uno de los revolucionarios más buscados por el imperialismo yanqui, Che y Fidel idearon un plan para que Guevara viajase a su destino sin levantar sospecha. La necesidad de que la presencia del Che pasase desapercibida también era debida al peligro que suponía para cualquier misión su presencia ya que EEUU centraría todos los esfuerzos contra esa misión para poder capturarle, lo que la conduciría al fracaso.

Fidel, Victor Dreke y el Che disfrazado
Para ello, Fidel propuso al joven Comandante acudir disfrazado a una reunión con algunos de los amigos y camaradas más cercanos y poner a prueba su plan. Guevara aceptó y acudió disfrazado a la reunión, donde nadie le reconoció hasta que él mismo desveló el engaño.

Al tratarse de una operación encubierta, el grueso de los combatientes cubanos viajaron al Congo en vuelos civiles mientras que el Che voló disfrazado a Tanzania junto a otros 14 camaradas. Su vuelo pasó previamente por Moscú, Argel, El Cairo y Nairobi como parte de una estrategia para mantener la seguridad y el secreto del viaje. En ningún momento se reveló a los contactos lumumbistas la identidad verdadera del Che, que oficialmente ejercía las labores de cirujano y traductor de la misión cubana y recibió el alias de “Tatu”, que significa “tres” en swahili. Por esta misma regla, el Comandante Dreke recibió el sobrenombre de “Moya”, que significa “Uno”.

Desde Tanzania, la partida cubana fue trasladada en lancha a través del lago Tanganica a los campamentos lumumbistas del Congo. Sin embargo al llegar se toparon con que la evolución de la guerra se había vuelto en contra de los revolucionarios. Las tropas de Mobutu apoyados por mercenarios norteamericanos habían conseguido recuperar la mayor parte del territorio del país, dejando a los lumumbistas aislados en pequeñas zonas dispersas.

En ese momento Kabila se encontraba en El Cairo y ante la desorganización reinante entre las tropas rebeldes y la ausencia de su líder, el Che decidió deshacer su tapadera y revelar su identidad para reclamar desde una posición de autoridad una reunión inmediata con Kabila, quien rápidamente accedió al encuentro.

Cuando por fin comenzaron sus labores de adiestrar y entrenar a los guerrilleros congoleses, se toparon con un choque cultural brutal que dificultó sobremanera su labor y mermó en gran medida la capacidad de combate de las tropas. De todo ello dejó constancia el Che en sus escritos.


El Che impartiendo clase en un campamento de la guerrilla en el Congo

En su diario narraba la gran preocupación que sentía por la costumbre de los guerrilleros congoleños de ingerir la “dawa”, un mejunje elaborado con diferentes plantas que creían que los protegía de las balas enemigas:

“Siempre estoy temiendo que esta superstición se vuelva contra nosotros y nos haga responsables del fracaso de un combate en el que habría muchas muertes. Por eso intento hablar con diferentes responsables para ver si consigo convencerlos de que abandonen esa práctica. Pero es imposible, es una verdadera profesión de fe”

En opinión del Che, la guerrilla congoleña carecía de una autoridad central única y los mandos carecían del nivel cultural apropiado y fidelidad absoluta a la causa revolucionaria. También criticaba la falta de disciplina entre los combatientes que en observó, carecían completamente de preparación. Para muestra este pequeño relato de un combate en el que tomaron parte milicianos ruandeses junto a combatientes cubanos en apoyo de la guerrilla congoleña.

"Los cuarenta y nueve ruandeses y los cinco cubanos cruzaron el río, […] a las cinco […] disparamos el cañón, los morteros y las ametralladoras [...] hacemos fuego sin tregua contra la infantería. Todas las armas alcanzan su objetivo; seguimos disparando sin interrupción hasta las seis. [...] Yo me desplazo un poco y observo que muchos ruandeses ya no están allí. A las diez sólo quedan cuatro ruandeses, entre ellos un oficial"

El 23 de julio tras obtener una pequeña victoria en la emboscada a un convoy enemigo, el Che relataba así el desenlace:

“Los camiones contenían víveres, cigarrillos, cajas de botellas de cerveza y whisky… y en pocas horas los combatientes estaban todos borrachos bajo la mirada de nuestros hombres a quienes les está prohibido beber. […] En el camino de regreso el capitán ruandés Zakarias, borracho, chocó contra un campesino y le mató de un disparo de fusil acusándole de espía"

Esta situación de desorganización poca disciplina y falta de mando comenzó a hacer mella en el Che que escribió estas desalentadoras palabras:

"Esta primera victoria habría podido reducir un poco la amargura que nos dejaron las primeras operaciones. Pero hay tantas cosas por hacer que estoy empezando a revisar mis previsiones; cinco años para llevar a término la revolución congoleña es una previsión muy optimista, hay que contar con el desarrollo de estos grupos armados antes de poder considerarlos un ejército de liberación digno de este nombre y, a menos que las cosas cambien en el ámbito de la dirección de la guerra, esto parece cada vez más lejano"

Un par de meses después de su llegada, los cubanos fueron requeridos para colaborar activamente en el ataque a una gran posición de las tropas de Mobutu. Corría el mes de Junio de 1961 y esta acción supuso el comienzo del declive de la misión. Pese a no estar convencido de la idoneidad de ese ataque, por encontrarse en manifiesta inferioridad y con unas tropas congolesas poco formadas en el combate, el Che aceptó tomar parte en el ataque. Finalmente esta batalla acabó con la victoria de las tropas de Mobutu y en ella cayeron cuatro camaradas cubanos. Así describió el Che en su diario cómo transcurrió esta batalla:

"De los ciento sesenta hombres, sesenta abandonaron antes de que comenzasen las operaciones y lo que es más, no dispararon ni una sola vez. A la hora convenida, los congoleños hacen fuego contra el cuartel, pero disparan casi todo el tiempo al aire ya que la mayoría de ellos aprietan el gatillo […] cerrando los ojos. Al principio la derrota se achaca a la ineficacia del brujo por haberles administrado un mal ‘dawa’. [...] Este doble fracaso [de Front de Force y Katenga] siembra un gran desaliento entre los congoleños y ruandeses. Incluso abate a los cubanos”

Uno de los cuatro cubanos fallecidos que quedaron en el campo de batalla, llevaba unos calzoncillos con una etiqueta en la que ponía “Hecho en Cuba”. Un fallo inexplicable que delató la presencia de cubanos junto a los lumumbistas y destapó la operación encubierta que hasta ese momento se había logrado mantener en secreto.

Tras este descubrimiento, la CIA comenzó a sospechar de la presencia de Ernesto Guevara en el Congo, ya que hacía ya varios meses que no se tenían noticias de ninguna aparición pública en Cuba. Finalmente a través de agentes infiltrados entre los guerrilleros revolucionarios, confirmaron su presencia, lo que atrajo definitivamente la atención de los norteamericanos.

Inmediatamente EEUU reforzó militarmente al ejército de Mobutu y a sus mercenarios, proveyéndoles de lanchas para poder bloquear el lago Tanganica, corredor de entrada y salida de aprovisionamiento de la guerrilla lumumbista, quedando aislada y completamente rodeada. El Che fue conminado por sus camaradas congoleses a abandonar el país ante el peligro y el dramático cambio de la situación, a lo que el Comandante cubano-argentino se negó.

Guevara solamente aceptó retirarse cuando la Unión Africana reclamó la salida de todas las tropas extranjeras del Congo - en referencia a las tropas mercenarias occidentales y a los combatientes internacionalistas cubanos – ante lo que Fidel Castro, respetando la decisión soberana de los pueblos africanos, le ordenó retirarse.

"Durante estas últimas horas en el Congo, me he sentido solo como nunca me había sentido, ni en Cuba ni en ningún otro sitio, a lo largo de mi vida errante por todo el mundo. Podría decir: nunca como hoy, en este momento, sentí hasta qué punto mi camino es solitario"

Así terminó esta poco exitosa pero importante primera etapa de la contribución cubana a la independencia africana, que daría pie a nuevas colaboraciones internacionalistas en un futuro cercano.

Guinea Bissau


Amilcar Cabral
Guinea Bissau proclamó su independencia el 24 de Septiembre de 1973. Pero para lograrlo, sus habitantes también tuvieron que verter sangre, sudor y lágrimas. Hasta entonces, junto a Cabo Verde, constituía la conocida como Guinea Portuguesa.

El Movimiento de Liberación de esta colonia portuguesa, lo dirigía un joven ingeniero agrónomo de 31 años; Amílcar Cabral. Desde 1956, cuando Amílcar había organizado el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde, llevaba a cabo una estrategia de lucha armada en forma de guerrilla contra los colonos portugueses.

Sin embargo esa lucha fue menospreciada por Portugal, hasta que las fuerzas revolucionarias comenzaron a obtener victorias notables. En ese momento la metrópoli se dio cuenta de que, pese a no ser un país con gran peso económico ni territorial para ellos, su pérdida podría suponer un precedente para los demás países que tenía colonizados. De hecho, este temor se vio materializado poco después con la independencia de Angola y Mozambique tras una larga lucha. En Mozambique Cuba también jugó un modesto papel con el envío de 800 asesores militares y numeroso armamento.

Por aquel entonces, Portugal estaba gobernado por el régimen fascista de Antonio de Oliveira Salazar, que tras un accidente en 1968, fue sustituido por Marcelo Caetano. El régimen fascista, que veía las colonias como una de las señas de identidad del poderío portugués, estaba empeñado en mantenerlas a toda costa y para ello destinaba grandes cantidades económicas a sus ejércitos en estos países, ya que, además de en la Guinea Portuguesa, también existían movimientos armados de liberación luchando en Mozambique y Angola.

Durante la Primera Conferencia Intercontinental de solidaridad entre Asia, África y América Latina celebrada en La Habana en 1966, Cabral solicitó ayuda a Cuba para continuar con su lucha emancipadora. Tras el precedente del Congo, decidió aceptar tan sólo ayuda material y de asesoramiento, negándose al envío de combatientes cubanos para tomar parte directa en los combates. De esta forma evitaba ubicar a su movimiento en el blanco directo de EEUU. Fue así como Cuba se embarcó de nuevo en un proyecto internacionalista para ayudar a otro de los pueblos oprimidos de África.

Cabral y Fidel durante un descanso de la Conferencia Intercontinental
Sabiéndose en inferioridad militar a los portugueses, Amilcar Cabral llevó a cabo una estrategia de desgaste del enemigo a base de causar bajas al enemigo hasta forzar a Portugal a sentarse a negociar. Esta estrategia forzó a los portugueses a enviar una gran cantidad de soldados para reforzar la pequeña colonia. Pese a todo, la lucha guerrillera cada vez tenía más influencia desmoralizadora en las mentes de los soldados lusos.

Para 1973, la guerrilla de Cabral ya controlaba la mayor parte de la pequeña colonia, y en una acción de orgullo y valentía, proclamó la independencia de Guinea Bissau, que sorprendentemente fue reconocida por las Naciones Unidas. Sin embargo la independencia absoluta no llegaría hasta un año más tarde.

Debido a esta situación, agravada por las bajas sufridas en Mozambique y Angola, comenzó a surgir entre los oficiales del ejército, una tendencia anti-colonial que se negaba a proseguir con el desangre de las guerras coloniales. Este movimiento se materializaría en 1973 en el Movimiento das Forças Armadas (MFA) que llevó a cabo el levantamiento militar del 25 de Abril de 1974, más conocido como la Revolución de los Claveles, que derrocó al régimen salazarista.


Amilcar Cabral con una brigada femenina de la guerrilla
Tras el triunfo de la revolución de los claveles, era cuestión de tiempo la independencia de la Guinea Portuguesa. En Octubre de 1974, Portugal retiró sus tropas de Guinea Bissau, siendo la primera colonia portuguesa en emanciparse.

Amílcar Cabral no llegó a ver la total independencia de su patria, ya que fue asesinado en enero de 1973 por agentes secretos portugueses. Sin embargo su nombre quedó grabado en la memoria de los guineanos, siendo sinónimo de Héroe de la Independencia.

Angola


Agostinho Neto
Sin duda alguna, fue en Angola donde Cuba se implicó más a fondo apoyando su movimiento de liberación. También colonia del imperio portugués, a diferencia de Guinea, Angola era un país rico en recursos naturales y la lucha por su independencia se vio obstaculizada por la injerencia de varios países extranjeros además de Portugal.

La cabeza del Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), de ideología marxista, estaba representada por el médico António Agostinho Neto, uno de los activistas más comprometidos con la independencia de su patria. Una lucha que le llevó varias veces a prisión y al exilio, pero de la que nunca desistió.

Neto, junto a otros camaradas, fundó el MPLA en 1956 como vía para expulsar a los colonialistas portugueses. Unos años más tarde, el 4 de febrero de 1961, tres comandos del MPLA asaltaron varias prisiones en Luanda, la capital, dando oficialmente comienzo a la lucha armada contra el ejército portugués.

Pronto Portugal se vio inmerso en varios frentes militares a lo largo y ancho de sus colonias. Se estima que las guerras en Angola, Mozambique y Guinea Bissau le costaban a Portugal 500.000 dólares diarios, lo que suponía que aproximadamente el 58% de su presupuesto anual lo destinaba a gastos miliares.

Tras el triunfo el 25 de Abril de la Revolución de los Claveles en Portugal y el comienzo del desmembramiento del imperio luso, se estableció como fecha para le declaración de la independencia el 11 de noviembre de 1975.

También existían en Angola otos dos movimientos armados de liberación de ideología derechista y católica: El FNLA y la UNITA de Jonás Savimbi. Ambos, pretendían hacerse con la presidencia del nuevo país, al igual que el MPLA. En un principio se iniciaron unas tensas negociaciones en Portugal para intentar llegar a un acuerdo de transición de cara a establecer un gobierno de coalición para el día de la declaración de la independencia.
Jonas Savimbi

Sin embargo, temiendo que el nuevo gobierno portugués salido de la Revolución de los Claveles acabase decantando la balanza a favor de Agostinho Neto, UNITA y el FNLA comenzaron a conspirar para tomar la capital de cara al 11 de noviembre, en control entonces del MPLA, teniendo de esta forma el control simbólico del país al ser los encargados de oficializar esa independencia.

Este plan fue apoyado por EEUU y otras potencias europeas, que veían en el marxista MPLA, que recibía financiación soviética, un peligro para sus intereses geopolíticos y comerciales en el continente.

Estados Unidos se implicó armando a las facciones rivales del MPLA, cosa que hizo a través de Mobutu desde el Congo, que armó al FNLA y envió tropas congoleñas para avanzar hacia Luanda desde el norte, y a través de la Sudáfrica del Apartheid que armó a UNITA e invadió a Angola desde el sur. El 5 agosto de 1975 Sudáfrica entró oficialmente en Angola a través de Namibia ocupando un complejo hidroeléctrico cercano a la frontera con Namibia. Ante la amenaza y a petición del MPLA, Cuba mandó sus primeros instructores militares para adiestrar a los guerrilleros angoleños.

El 3 de Noviembre de 1975, pocos días antes de la fecha prevista para la declaración de independencia, Sudáfrica lanzó un ataque general contra varios centros de instrucción del MPLA, donde los instructores cubanos lucharon junto a los milicianos angoleños, aunque debido a la superioridad militar enemiga, se vieron obligados a retirarse.

Pese a controlar tres cuartas partes de Angola, ante esta ofensiva a gran escala, el MPLA de Neto se vio en desventaja y superado por el enemigo que avanzó rápidamente hacia la capital. Entonces Agostinho Neto hizo una petición formal al Gobierno cubano para que le proporcionase ayuda militar. Una petición que fue rápidamente respondida satisfactoriamente por Fidel Castro.

Habiendo aprendido de las experiencias anteriores y ante las circunstancias totalmente diferentes de la guerra angoleña, Cuba envió un contingente de 35.000 soldados cubanos apoyados por artillería pesada y tanques. Una ayuda que pilló por sorpresa a la URSS que se había negado a ayudar militarmente al MPLA hasta que no se produjese la declaración de independencia.

Fidel Castro explicaba así las razones de su apoyo a Agostinho Neto frente a los motivos que movían a los imperialistas a intervenir en Angola.

“¿Y porqué están irritados? Porque lo tenían todo planeado para apoderarse de Angola antes del 11 de Noviembre. Angola es un territorio rico en recursos naturales. Cabinda tiene grandes recursos petroleros. Algunos imperialistas se preguntan porqué ayudamos a los angoleños. Que qué intereses tenemos nosotros allí. Ellos están acostumbrados a pensar que cuando un país hace algo es porque está buscando petróleo o cobre o diamantes o algún recurso natural. No, nosotros no buscamos ningún interés material y los imperialistas es lógico que no lo entiendan porque se guían por criterios exclusivamente chovinistas, nacionalistas, egoístas. Estamos cumpliendo un elemental deber internacionalista cuando ayudamos al pueblo de Angola”

Pronto quedó en evidencia que tras la intervención norteamericana en Angola se escondían claros intereses económicos cuando las tropas de Mobutu y el FNLA se olvidaron por un momento de la capital y centraron todos sus esfuerzos en conquistar Cabinda.

Cabinda es parte del territorio angoleño separado del grueso de Angola por 32 km. Se trata de una de las zonas de Angola más ricas en petróleo. Un petróleo que hasta el momento estaba siendo explotado por la Cabinda Gula Oil y Exon, compañías petroleras norteamericanas. Se calculaba que el valor total del petróleo en Cabinda era de 100.000 millones de dólares y la producción era de diez millones de toneladas al año.

El ataque enemigo se produjo el 8 de noviembre, tan solo tres días antes de la declaración de independencia. En ese momento, Cabinda solamente estaba defendida por unos 230 instructores cubanos y dos batallones angoleños no muy bien armados, ya que el grueso de las tropas se encontraban inmersas en la defensa de la capital.

El primer día el enemigo consiguió penetrar 19 kilómetros, pero el día 9 las tropas angoleñas lograron frenar su avance cerca de la capital de Cabinda. Sin embargo al día siguiente tropas congoleñas intentaron llevar a cabo un desembarco y mandaron varias columnas de tanques por tierra. Tras 90 horas de combates, los guerrilleros del MPLA y los instructores cubanos lograron volver a detener el avance enemigo in extremis cuando estos se encontraban muy cerca de la capital.

Mientras tanto en el grueso del país los refuerzos cubanos llegaron justo a tiempo a Angola para participar en la batalla de quifangondo, a 45 km de la capital, donde junto a los guerrilleros del MPLA lograron también paralizar el avance enemigo y en el río Kebe detuvieron al ejército sudafricano. De este modo, el 11 de noviembre de 1975, estando la capital de Angola bajo control del MPLA gracias a la ayuda cubana, Agostinho Neto declaró la independencia del país y fue reconocido como el primer Presidente de Angola. Terminaban de este modo 500 años de colonialismo en el país africano.

Pese a haber conseguido controlar la situación en Cabinda, esta región seguía amenazada, por lo que Cuba mandó por mar un regimiento de infantería reforzado con artillería y tanques y por aire dos batallones más de infantería.

En el sur, Sudáfrica optó por otras vías de ataque insistiendo en tomar Luanda. Se produjo la batalla del rió Ebo y se decidió que uno de los batallones de infantería motorizada que Cuba había enviado hacia Cabinda se desviase hacia Luanda para apoyar a los revolucionarios. Así, Sudáfrica sufrió otra derrota y perdió su última oportunidad de lograr Luanda en una guerra relámpago.

Sin embargo Sudáfrica controlaba todavía la mitad de Angola, asesinando en los territorios bajo su mando a los campesinos y quemando cosechas ante la negativa de los angoleños a colaborar con ellos.

Tropas sudafricanas
El 14 enero, la OUA se reunió en Addis Abeba para decidir sobre Angola. Las potencias occidentales, ante sus continuas derrotas,  insistían en que la OUA decidiese un alto el fuego en Angola y la retirada de todas las tropas extranjeras para formar un gobierno de coalición entre sus grupos títeres (FNLA y UNITA) con el MPLA. Pero los continuos triunfos del MPLA decantaron la votación a su favor y 22 gobiernos africanos se mantuvieron firmes en su apoyo al MPLA, lo que constituyó una derrota para el imperialismo.

A pesar de esta decisión, la guerra continuó y en un último intento de llegar rápidamente a Luanda, Sudáfrica intentó tomar la vía férrea que vertebraba el país y el 18 de enero partieron desde Londres en dirección al Congo varios centenares de mercenarios europeos. Más tarde, el 29 de enero, también volaron varios veteranos de guerra norteamericanos de raza negra para unirse a la ofensiva.

Este ataque de la coalición enemiga fue respondido el 4 de febrero por una contraofensiva que provocó la retirada de Sudáfrica de nuevo. En su retirada los sudafricanos volaron puentes intentando controlar su derrota y destruyeron las infraestructuras de las localidades que iban abandonando.

Sin embargo la Ciudad de Lobito no fue saqueada. Esto, una vez más viene a demostrar que la intervención extranjera en apoyo a UNITA y FNLA era cuestión de intereses económicos. Y es que en Lobito estaban ubicadas una gran cantidad de instalaciones industriales propiedad de empresas transnacionales con un alto porcentaje de capital sudafricano.

Finalmente los sudafricanos fueron expulsados a Namibia, donde el 27 de Marzo firmaron su derrota. De nuevo parecía que todo había terminado, pero el final del conflicto seguía estando lejos.

Sudáfrica mantenía sus tropas en Namibia, y se inclinó por seguir financiando a UNITA para no volverse a involucrar directamente. Esto motivó que el SWAPO, movimiento de liberación de Namibia, que consideraba la presencia de tropas africanas en su país como una ocupación extranjera, reclamase su retirada y emprendiese ataques contra el ejército del apartheid. En el 78 la ONU decidió por unanimidad que Sudáfrica se retirase pero los sudafricanos se negaron y el SWAPO intensificó sus acciones militares.

El 10 de septiembre de 1979, Agostinho Neto falleció a causa de una enfermedad sin llegar a ver la plena independencia en paz de su país. Tras su muerte fue sucedido por el ingeniero, político y líder guerrillero, José Eduardo dos Santos.

Al mismo tiempo, el líder de UNITA, Jona Savimbi, fue invitado a EEUU donde hizo una gira promocional para lograr apoyos y lograr más financiación. Allí fue presentado como un católico luchador contra la amenaza marxista y Reagan le prometió ayuda que incluía incluso lanzamisiles Stinger para luchar contra la incipiente aviación angoleña que se había creado el 25 de Mayo.

Reagan y Jonas Savimbi en la Casa Blanca
Unita se hizo fuerte y comenzó a volver a representar una amenaza para el gobierno de dos Santos, ante lo que Cuba decidió mantener sus tropas en el país y seguir reforzándolas pero sin implicarse directamente en los combates, tan solo ante la previsión de una nueva invasión sudafricana.

Entonces Eduardo dos Santos solicitó ayuda a la URSS para acabar con Savimbi, contra el que lanzó una gran ofensiva. En esta ocasión, pese a que Cuba se oponía al plan de ataque por considerarlo inadecuado, los comandantes soviéticos y el ejército angoleño lanzaron el ataque que pronto evidenció la poca experiencia de los oficiales y estrategas soviéticos en la guerra irregular. Finalmente y tras varios ataques, las tropas revolucionarias sufrieron una grave derrota, quedando parte de su ejército rodeado por las tropas de Savimbi.

Tanquistas cubanos en Angola
Corría el año 1987 y de nuevo Cuba se veía obligada a intervenir para apoyar al MPLA. Envió el que hasta entonces era el mayor grupo de combate cubano en el país africano a lo largo de la guerra. La ayuda incluía el envío de tanques, lanzamisiles y artillería pesada. Todo esto a pesar de dejar desprotegida la propia Cuba ante la permanente amenaza de yanqui.

La última batalla en la que se enfrentaron Cuba y Angola contra Sudáfrica se produjo en Cuito Canavale. Una batalla que se convirtió en la más larga de la guerra con una duración de seis meses. Mientras se luchaba en Canavale, en Luanda y El Cairo se producían conversaciones de paz entre las partes contendientes hasta que se declaró un alto el fuego. Finalmente el 22 de diciembre de 1988, se firmaron en Nueva York los tratados de paz.

Esto marcó la retirada definitiva del contingente cubano que ya había cumplido con creces sus objetivos de cooperación internacionalista, y de las tropas sudafricanas a su país. Para entonces habían pasado por Angola algo más de 300.000 soldados cubanos y otros 50.000 dedicados a tareas civiles relacionadas con la sanidad y la educación. 2.077 combatientes cubanos perdieron la vida luchando en esta misión internacionalista. En los 30 meses posteriores a la firma del tratado de paz, Cuba retiró sus tropas y puso fin a 13 años de presencia cubana en Angola.

Epílogo


Pese a que los conflictos narrados anteriormente fueron sin lugar a dudas los más importantes de la historia de Cuba en África, por su simbolismo o por las dimensiones de la implicación militar cubana, Cuba también colaboró en mayor o menor medida en la independencia de otros países del continente africano. Varios ejemplos son las intervenciones cubanas en Mozambique, Argelia o Etiopía.

Che y Ahmed Ben Bella, primer Presidente de Argelia
La Guerra de las Arenas que enfrentó a Marruecos y Argelia en 1963 fue el primer conflicto africano en el que Cuba se implicó activamente. La guerra estalló poco después de que Argelia consiguiese emanciparse de Francia tras una sangrienta guerra de liberación, como consecuencia del intento por parte de Marruecos de recuperar algunos territorios que unas décadas antes Francia había anexionado a Argelia en su gestión de las colonias.

Inmediatamente el conflicto se vio inmerso en la atmósfera de la Guerra Fría. Mientras por un lado Marruecos recibió el apoyo de EEUU y de una Francia herida en su orgullo tras la pérdida de Argelia, esta última recibió el apoyo de Egipto, la URSS y Cuba.

La intervención cubana fue modesta en comparación con la que ofrecería a otros países africanos más adelante, limitándose al envío de alrededor de 900 asesores militares y armamento pesado al recién formado gobierno argelino.

Por otro lado, en la complicadísima Guerra Civil de Etiopía y la posterior Guerra de Ogaden, Cuba participó con el envío de alrededor de 18.000 combatientes junto a la Unión Soviética, el gobierno revolucionario etíope y Yemen del Sur. Aquel fue un conflicto con decenas de facciones armadas y un crisol de alianzas difíciles de comprender en nuestros días, en la que países tan diferentes como China, Yugoslavia y EEUU apoyaron a un bando mientras que Cuba, la Unión Soviética e Israel apoyaban al contrario.


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