jueves, 3 de noviembre de 2016

60 ejemplos de machismo y sexismo en prensa y publicidad

Tras "60 casos de manipulación mediática de la oposición venezolana" y "Malas artes del periodismo en España" hoy traemos una nueva recopilación, esta vez con diferentes ejemplos de evidente machismo en diversos medios de comunicación escritos. 

Sabemos que son artículos fáciles que no suponen gran esfuerzo más allá de hacer un rastreo por la red o ir recopilando las noticias al tener conocimiento de ellas, pero al mismo tiempo, creemos que el agrupar en un sólo documento una selección de ejemplos, en este caso de machismo en la prensa escrita, hace que esos diferentes titulares no se diluyan en la inmensidad de la red y quede en evidencia que no se trata de casos aislados sino de prácticas más habituales de lo que pudiera parecer.

A continuación presentamos 60 ejemplos de machismo en prensa y publicidad

Sin duda la prensa deportiva es una de las grandes productoras de titulares machistas como hemos podido ver en los Juegos Olímpicos.

El caso que se presenta a continuación dio mucho que hablar. MARCA ilustraba un artículo sobre la Campeona Olímpica Mireia Belmonte con una fotografía con una clara connotación sexual. Algo de lo que sin duda alguien tuvo que darse cuenta en la redacción y que resulta totalmente gratuito e inexcusable. Existen infinidad de fotografías de la nadadora en plena competición o posando con sus medallas con las que se podría haber ilustrado perfectamente esta noticia.


En el siguiente caso podemos observar una práctica habitual en los medios deportivos. Se resalta el físico de las deportistas, relegándose a un segundo plano la valía deportiva e incluso en este caso, el escándalo de doping de Paola Pliego.




Algo que ocurre también en el siguiente caso ampliamente difundido en las redes durante las pasadas olimpiadas. Desgraciadamente atacar o juzgar a las personas por su físico es algo que está a la orden del día, en gran medida, por culpa de los estándares que se nos venden desde los medios de comunicación a través de la publicidad o shows como "Mujeres hombres y viceversa". Un caso similar al que a continuación presentamos fue el del nadador etíope Robel Habte que recibió todo tipo de mofas e insultos en las redes y los medios de comunicación, no sólo por su papel deportivo sino principalmente, por su físico.



Otro ejemplo es este en el que el protagonismo del éxito deportivo se le achaca en exclusiva al técnico de Carolina Marín de la cual solamente se destacan sus supuestas "rabietas". De este modo se cae en una infantilización de la mujer que eclipsa sus logros deportivos.



Claro que no era la primera vez que Carolina era objeto de titulares de este estilo. En 2015 el periódico El Mundo publicaba este artículo en el que el titular principal no hace referencia a su trayectoria deportiva, algo que se relega al subtitulo. Juzguen ustedes mismos y reflexionen sobre si se hubiese escrito un encabezado así de haberse tratado de un deportista masculino.




Aquí tenéis otro ejemplo que hemos visto en relación con las pasadas olimpiadas del verano de 2016. La primero de ellos reza: "El trío de las gorditas roza el milagro olímpico"









El siguiente titular dice "La mujer de un línea de los Bears ha ganado hoy una medalla de bronce en los juegos de Río"


Durante los Juegos Olímpicas también se pusieron de moda las listas de "buenorras" o "caras bonitas". De nuevo se prioriza el físico de las athletas sobre sus aptitudes deportivas.





Claro que esto de las listas machistas no es algo exclusivo de temporada olímpica






Luego están esos casos en los que se aprovecha para banalizar la violencia machista. Luego los medios se escandalizan y extrañan de que desde las grada se haga lo mismo.


Parece que la mujer en cuestión, por el mero hecho de serlo, no merece ser nombrada como si lo hacen con los jugadores masculinos. "Una mujer", como algo sin importancia, algo anecdótico, algo que se menciona como de pasada y por rellenar. 




Se titula "son las machas" porque quien lo ha redactado debe sentir que ser fuerte no puede ser una cualidad femenina por lo que opta por inventar este palabro para adjetivar a las mujeres.




Otro caso similar al anterior en el que ciertas cualidades son propias de hombres y otras de mujeres. En este caso se trata de un diario generalista y hace referencia a la última entrevista de Pedro Sánchez en Salvados. Aunque se trate de una cita histórica, no se deberían difundir esta clase de estereotipos sexistas.


En otras ocasiones, se cosifica a la mujer. Se le convierte en un objeto, en una mera "atracción"






Otro caso en el que se utiliza una fotografía a la que explicitamente se le dan connotaciones sexuales como se puede ver en el titular. Una fotografía, un momento, un segundo de todo un partido, que a alguien le ha dado para escribir todo un artículo. Personalmente nos parece bastante penoso.



 Otra captura que se explica por si misma y que en su momento también dio mucho que hablar


Por ir terminando con el apartado "deportivo" añadimos esta recopilación que hemos encontrado en la red con varios casos de titulares machistas:



 Y como colofón, esta desafortunada y cínica portada del AS



Vamos ahora con una serie de ejemplos aparecidos en la prensa generalista y en publicidad.

El primer caso que tratamos es este aparecido en Alerta Digital. El artículo es en sí mismo una aberración de principio a fin y ni siquiera es digno de considerarse siquiera periodismo. El titular culpabiliza del asesinato de la agente de policía María Page, a la penetración que afortunadamente está teniendo la mujer en oficios tradicionalmente reservados a los hombres. Algo que cualquier cabeza entiende y ve como normal en la búsqueda de la paridad y la igualdad entre ambos géneros.

El cuerpo de la noticia desarrolla esa idea arcaica de que la mujer no puede ocupar esos puestos de trabajo, con frases como "Uno se pregunta en qué cabeza cabe enviar a una mujer a tratar con un peligroso atracador" y "Hoy las mujeres quieren jugar a todo, vestirse con todos los disfraces posibles, ir de hombres por la vida". Además pone en duda la capacidad de imponerse de una mujer y afirma que de haberse tratado de un hombre, la situación no tenido mismo resultado.


Posteriormente publicaron esta "rectificación" y retiraron el artículo. Juzguen ustedes si a esto se le puede llamar rectificar o incide en su ideario arcaico del papel que debe jugar la mujer en la sociedad.


Claro que no es la primera ni la última vez que este panfleto ultraderechista publica artículos con alto contenido machista, lenguaje soez e insultos hacia ciertas personas y colectivos. Aquí otros dos clarísimos ejemplos.



Una actitud, la de faltar al respeto con toda clase de insultos y descalificaciones, que también parece ser norma en otra de estas webs que proliferan últimamente y cuyos directores son tertulianos asiduos de los diversos debates que abundan en las televisiones. Hablamos de Periodista Digital, del conocido Alfonso Rojo. Sus noticias se juzgan por sí solas. Estos son solo algunos ejemplos de lo que podemos ver todos los días en esta burda página cargada de machismo.





Esta aberración, también publicada en Periodista Digital, dio mucho que hablar. No solo culpabiliza a la víctima de su situación sino que se mofa de ella.



Claro que el lenguaje machista y las descalificaciones son un procedimiento común en toda esta amalgama de panfletos ultras. 



En el siguiente ejemplo el titular transforma un clarísimo crimen machista en una especie de desafortunado accidente. Convierte en protagonista al criminal y no a la víctima que es relegada a un segundo plano. El titular no es que el Vecino prende fuego a su mujer dentro de un coche sino que el vecino se prendió fuego a sí mismo y ha muerto, y casi hace parecer que la mujer estaba dentro del coche como por casualidad o accidente.



El siguiente caso apareció en la portada de un diario colombiano. De alguna manera justifica el asesinato culpabilizando de él al amor o los celos y no a su asesino. De alguna manera normaliza el asesinato achacándolo a sentimientos que tradicionalmente la sociedad ha considerado como normales y justificantes de comportamientos machistas de control, acoso y en casos como este, asesinato. Además, en uno de los ejemplos se da un paso más hacia el absurdo, haciendo, sin necesidad alguna, referencia al físico de la víctima.





Lo que acabamos de ver es algo similar a lo que hizo El País en este artículo publicado el 14 de agosto de 2015


El siguiente artículo de ABC viene a apoyar los roles tradicionales asignados a la mujer y culpabiliza de que no cambien a las propias mujeres explicando que se resisten a ello.



Lo de culpabilizar a la mujer es algo que el mismo diario ABC repite en el siguiente ejemplo


Lo que vamos a ver a continuación es algo especialmente esperpéntico. Se trata de un libro de "chistes solo para chicos" que contiene una serie de "chistes" machistas, normalizando, banalizando y haciendo mofa de cosas como el acoso a las mujeres dentro de los ambientes festivos. 






El ejemplo que presentamos a continuación se vio en Colombia. Se trata de una campaña de publicidad de la red de transportes públicos de Bogotá. Como podrán ver, se asocian los negocios con los hombres y los "chismes" con las mujeres. Otra forma más de respaldar estereotipos machistas asentados en la sociedad.

























El siguiente ejemplo también está relacionado con la publicidad y con una concepción tradicional de entender los trabajos del hogar como algo concerniente en exclusiva a las mujeres. Un pensamiento que debería estar desterrado en pleno siglo XXI pero que, como vemos, no es así.


El 2 de noviembre de 2015 el diario El Mundo se hacía eco de una polémica que había estallado cuando en la rueda de prensa de 6 mujeres astronautas que se disponían a viajar al espacio para realizar un importante experimento, a un periodista no se le ocurrió otra cosa que preguntar cómo afrontarían el viaje sin maquillaje. En fin...


Como hemos visto en algún ejemplo anterior, lo de culpabilizar, consciente o inconscientemente, a la víctima es algo que ocurre con cierta frecuencia. El titular en vez de hacer referencia a que se ha producido un nuevo asesinato machista, se centra en reseñar que la víctima no pidió ayuda. Algo en lo que insiste en los subtítulos.



Juegos de palabras que no deberían verse en una prensa que se pretenda seria. Un caso que nos recuerda mucho a los que hemos visto en los medios deportivos.



La mujer pierde su condición de mujer para ser prostituta. Si hubiese ejercido cualquier otro oficio seguramente no se habría hecho referencia a él en el titular y quizás ni siquiera en el cuerpo de la noticia.


Este titular nos dice que un grupo de mujeres juntas es sinónimo de riesgo, y más si es tripulando un barco en una carrera en la que tradicionalmente los equipos han sido masculinos. Otro estereotipo machista reforzado por la prensa.


En ocasiones las ganas de ser "ocurrente" a la hora de titular una portada terminan con resultados como este



Un par de casos representativos de una práctica muy frecuente en los medios de comunicación. Se trata de juzgar continuamente a las mujeres, ya no solo por su físico, sino también por su vestimenta. Algo que no es habitual si se trata de hombres.




Y terminamos con una serie de casos de machismo y sexismo en anuncios publicitarios

Visto en Hipercor: "Inteligente como papá" "Bonita como mamá"


Lecturas recomendadas por el Corte Inglés para regalar el día de la madre


Otras ofertas por el día de la madre. No hace falta añadir nada




Artículos como estos son habituales en toda esa amalgama de revistas escritas para un público femenino.



Y nos despedimos con estos tres representativos casos





sábado, 29 de octubre de 2016

Muerte del Régimen del 78 y nacimiento de la nueva derecha

¿Quién le dice NO con esa cara?
Que el PSOE haya hecho presidente al conservador Rajoy en la tarde de hoy 29 de octubre del 2016 es una decisión histórica en toda regla. Es también una decisión simbólica pues las decisiones reales, las que marcan tendencias y dividen la Historia en etapas, fueron tomadas hace tiempo por poderes que hablan poco si no es en boca de sus vasallos más aventajados como Felipe González o Susana Díaz. La decisión del PSOE de rendirse a su sempiterno adversario estaba tomada desde hace tiempo y solamente nos quedaba comprobar la manera en la que se iba a hacer. Como la capitulación ha sido tan mediática y sangrienta, amén de haber zanjado un período histórico en España, merece la pena repasar lo ocurrido y reflexionar.

El PSOE fue siempre el partido por excelencia del régimen del 78, de igual manera que la Transición fue su mito-hecho fundante, el diario El País la voz que lo anunció y defendió hasta las últimas consecuencias –esto es, haberse convertido en un panfleto– y el Rey la figura intocable que unía el régimen del 78 con el régimen anterior, el depositario de las esencias que dominaron la Transición: la impunidad del pasado franquista, la seguridad de sus élites y el cierre de las esperanzas republicanas. Es por ello que ver al PSOE arrodillado ante el PP supone una imagen que dice muchas cosas sobre el fenecido Régimen del 78. 

El desenlace a esta crisis de régimen se veía venir en el último año, cuando nos cercioramos de que ninguno de los partidos de oposición tenía fuerza para gobernar en solitario ni voluntad de hacerlo en coalición. Mientras éstos se enzarzaban en propuestas y discusiones que no llevaban a ninguna parte para satisfacción de los mass media, el PP se dedicaba a destruir discos duros y ordenadores a la espera de que los votos llegaran por sí solos. Mientras las instituciones del Régimen como el PSOE y la Casa Real trataban de ponerse maquillaje y quitarse la corbata, el PP de Rajoy dejaba correr  el tiempo como si no pasara nada, ajeno a las algarabías mediáticas. Vencer a tus adversarios por inmovilismo y aburrimiento. Así fueron los últimos años de vida del Régimen del 78.

Ahora empieza otra etapa para el país. Y lo hace porque el actual PP, el único partido que tiene asegurados 7 millones de votantes en la España de hoy, ha decidido que el sistema bipartidista en el que ellos y socialistas se dividían las legislaturas ya no daba más de sí. También lo hace porque en el horizonte tienen un atractivo proyecto de poder que aspira a convertir el país en una finca para el partido, acostumbrado a mutar en banda criminal en cuanto obtienen el poder absoluto de una región.

Si hubiera querido salvar el Régimen, al PP le hubiera valido con ceder en algunas propuestas simbólicas al PSOE para que éste facilitara la investidura de Rajoy con cierta dignidad. Habría sido alabado por la mayoría de la prensa y habrían revivido esa entelequia llamada "espíritu de la Transición". Sin embargo, el PP optó por una estrategia aprendida del régimen anterior al del 78 y escupió en la cara al PSOE, esperando a que las piernas de barro de los socialistas se fueran deshaciendo a medida que andaban. 

Con ello, ha cercenado para muchos años la cabeza de su rival. No rival en cuanto a proyecto de sociedad, pues las políticas esenciales de ambas formaciones no varían mucho de lo que les dicte Bruselas, pero sí rival en el ejercicio del poder en España. La acumulación de cargos públicos y administraciones a lo ancho del país es el suculento proyecto que el PP espera poder ejecutar de aquí en adelante ya que el mapa electoral del país se ha vuelto absolutamente azul popular, a excepción de Cataluña y Euskadi.

La oposición del futuro
Está por ver si se podrán reunir fuerzas que se opongan al proyecto de poder absoluto de esta refundada derecha española. De momento, ocupa casi todas las administraciones del Estado, tiene el poder judicial comprado y en el bolsillo, controla el poder mediático y se alimenta del poder económico, ha reformado recientemente un cuerpo legislativo autoritario  hecho ad hoc y tiene una oposición aún por formar.

A día de hoy, el PSOE está moralmente arruinado y la Historia debería condenarlo a la pasokización. Sin embargo, no tiene pinta de ser así. O al menos no de manera absoluta. El PSOE puede hacer valer su condición de ave fénix y resucitar una vez más, aunque difícilmente será para gobernar, sino para contener al bloque Unidos Podemos, verdadera oposición al PP en lo ideológico y generacional. Además, el aparato socialista cuenta con una masa de votantes muy fieles que acostumbra a dar nuevas oportunidades al partido cuando éste les decepciona. Por no hablar del PSOE que representan Felipe González y Susana Díaz, que actúa con un apego ciego a los poderes fácticos del país.

En ese marco, ¿puede la UP heredar el papel que el PSOE tuvo en el Régimen del 78? ¿Se configurará como una oposición fuerte al proyecto de poder absoluto de inspiración franquista del PP? ¿Cómo debería articularse dicha oposición teniendo en cuenta que deberá alternar: Congreso con calle, alcaldía con lucha sindical, símbolos con hechos? Ese es el reto de la UP en esta legislatura: dejar claro al pueblo español que ellos son la única oposición real al PP, exceptuando la cuestión catalana, cuyo desenlace es lo único que podría deslegitimar el proyecto de esta nueva derecha desacomplejada, aunque también facilitaría su poder al vaciar de oposición lo que quede de país.. 

Para Iglesias y los suyos, será una lucha contra los elementos, los que probablemente finiquitarán sus aspiraciones. Porque no hay que olvidarlo. Podemos y la UP han sido retratados ante la opinión pública como los valuartes del caos y de lo imposible. Y es bien sabido que los españoles todavía prefieren la mierda que les rodea a un país distinto que ni siquiera pueden  imaginar. Porque, mientras que la mierda huele, lo otro no se puede concebir, mucho menos tocar.

Vienen años duros para los que creímos –o quizás fue únicamente que soñamos– que la crisis del Régimen del 78 podía saldar las deudas históricas que nos dejó la crisis del régimen franquista. Ello no ha sido así sino que hemos sido testigos de la refundación de una derecha prepotente, autoritaria y orgullosa de su orígenes que tan bien encarna Rafael Hernando, ese señor que parece salido de las cortes franquistas y que hoy sonreía con el derrumbe del PSOE, su manso y moribundo adversario que parece dar sus últimas bocanadas de aire tras la estocada que le han inflingido hoy en el Congreso.

viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Se va el PSOE definitivamente a la mierda?


Cuando el plazo para volver a intentar formar gobierno apenas supera los 30 días, el Partido Socialista Obrero Español se encuentra sumido en una crisis sin precedentes, provocada por las incendiarias declaraciones de Felipe González, según las cuales Pedro Sánchez habría faltado a su promesa de abstenerse en el segundo intento de investidura de Rajoy. El rechazo del histórico dirigente (principal representante junto a Susana Díaz, Cebrián y El País de una suerte de vieja guardia socialista que nunca ha visto con malos ojos apoyar de forma tácita un gobierno del PP), ha desembocado en 17 dimisiones del sector crítico en la ejecutiva, que no pretenden sino la salida de Sánchez. El todavía secretario general, sabedor del apoyo que le profesa la militancia, ha mantenido su intención de convocar unas primarias para noviembre en el Comité Federal del próximo sábado. Tenemos, pues, un cisma que amenaza con sedimentar en una irreversible degeneración del partido que podría alcanzar su cénit (o tocar fondo, según se mire) en la pasokización*.

No hace falta explicar por qué la guerra interna que se respira en el seno del que haya sido el principal partido del llamado régimen del 78 supone per se un momento histórico de vital importancia política más allá de Ferraz. Conviene analizar bien las causas de la encrucijada socialista y preguntarse qué clase de escenario cabría esperar de confirmarse el óbito del puño y la rosa.

Cuando las contradicciones te estallan en la cara 

El Partido Socialista se ha constituido históricamente como la columna vertebral del sistema político naciente del final de la dictadura franquista. Tras la liquidación de Llopis y demás líderes históricos en el Congreso de Suresnes, la posterior renuncia al marxismo en 1979, y encabezado por el carisma y el atractivo de González, supo transmitir cambio y seguridad en el marco de la transición, donde el miedo fue un actor a tener en cuenta (sobre este tema, conviene leer El PCE y el PSOE en (la) Transición, de Juan Andrade). Una vez en el gobierno, supo aglutinar las demandas de una clase media incipiente, supo encarnar la modernización que desprendía la entrada en Europa y supo ser la organización que más se parecía a España. Y, por supuesto, supo ocupar el hemisferio izquierdo de un bipartidismo que prosperó años y años, acercándose a la perfección en la segunda legislatura de Zapatero, en la que los dos partidos del turno sumaban alrededor del 85% de los votos. Como poli bueno, como centro izquierda del régimen, el PSOE siempre ha sido concebido en el imaginario colectivo como una fuerza progresista y más o menos de izquierdas, algo totalmente incompatible con las políticas que tradicionalmente ha llevado a cabo. No obstante, hay que reconocer que la farsa funcionó más de lo deseable: el tan manido “PSOE y PP, la misma mierda es”, la idea de que desde Ferraz se defendían los mismos intereses que desde Génova, no empieza a calar en un sector amplio de la población hasta el 15M. 

Unos años antes, la crisis financiera de 2008 había empezado a poner en evidencia las muchas contradicciones que llevaba cabalgando durante mucho tiempo el partido socialdemócrata. Es en ese periodo donde se percibe de forma cristalina la imposibilidad de realizar políticas redistributivas en una Unión Europea tan neoliberal que no tolera ni el reformismo, la destrucción de las expectativas de vida de las clases medias, la sumisión de Zapatero y de sus homólogos europeos a las exigencias económicas de la Troika y la formación de un escenario post-político en el que prima la gestión racional de lo público sobre la ideología, las pasiones o los proyectos de país. A esta serie de problemas, perfectamente extrapolables a las democracias del entorno, hay que sumar un elemento que, de momento, sólo ha acontecido en España (y, algo antes, en Grecia): la aparición de un partido que amenazaba con tomar desde la izquierda el viejo espacio socialdemócrata. Un partido cuya juventud, maneras rompedoras e impía naturaleza constataban por contraste el cansancio, la vejez y la ausencia de ideología del PSOE. 

Todo esto iba a poner sobre la mesa una verdad demoledora: en lo fundamental, conservadores y progresistas están siempre de acuerdo. Todo esto es lo que ha estallado en el seno socialista y lo que ha certificado la existencia de dos almas dentro del partido: una socioliberal, arribista, con alma de régimen, pocos escrúpulos y nulas convicciones políticas, representada por la citada vieja guardia, para la que hasta Pedro Sánchez (o, en el pasado, Josep Borrell) supone un peligro. Otra, supuestamente progresista pero algo ingenua, siempre engañada y traicionada por la cúpula, encarnada tradicionalmente en la militancia. No obstante, convendría no idealizar a esta última como se ha hecho muchas otras veces, ya que ni por multitud (menos de 200.000 militantes en todo el Estado) ni por ideología ha demostrado fuertes convicciones reformistas. No olvidemos que esa misma militancia votó al desconocido pero apuesto Pedro Sánchez antes que a Pérez Tapias, el candidato de las últimas primarias que más podría merecer el calificativo de socialdemócrata. Ni que el propio Sánchez prefirió y preferiría gobernar con Ciudadanos antes que con otras fuerzas más progresistas. Además, sería demasiado benévolo para con el PSOE dotar a esta lluvia de cuchillos de honroso contenido ideológico cuando realmente sólo hay voluntad de poder y poltrona. El problema fundamental, lo único que realmente importa, es que las históricas incompatibilidades entre apariencias y acciones del partido que fundara Pablo Iglesias Posse han estallado como nunca antes. Y que, en segundo plano, aguarda paciente una joven organización dispuesta a rentabilizar lo que puede ser la defunción socialista. 


El regalo envenenado de Podemos

Resulta extremadamente complicado imaginarse esta inestabilidad sin el incesante empeño que ha puesto Podemos desde su nacimiento en dinamitar las contradicciones del PSOE. Como se ha dicho anteriormente, la formación púrpura siempre ha aspirado a invadir el espacio electoral y político ocupado desde hace décadas (desde la transición, principalmente) por socialistas, por lo que provocar y ahondar en esa inestabilidad se presentaba imprescindible. No es ningún secreto que Pablo Iglesias Turrión y los suyos hayan teorizado una y otra y otra y otra vez sobre la ventana de oportunidad que florecía para la izquierda transformadora a tenor de la crisis de la socialdemocracia europea en general y del partido de Ferraz en particular. 

Una vez conseguida la irrupción en las Cortes Generales, poco iba a tardar ‘Coleta Morada’ en advertir a Pedro Sánchez de la particular espada de Damocles que pendía sobre su testa. Desde el primer momento, Podemos mostró su deseo de formar un gobierno de progreso y alternativo a Rajoy junto a socialistas y otras fuerzas del cambio. Para muchos era un enésimo y traicionero paso hacia la moderación de Iglesias y los suyos. Para otros (a los que hoy el tiempo parece dar la razón), un mefistofélico farol, una oferta que Sánchez no podía aceptar. La insistencia de Iglesias y los suyos no hacía sino acercar al PSOE a una encrucijada, hacia un punto de no retorno. Sánchez tendría que tomar partido entre el PP y Podemos, tendría que posicionarse en clave de régimen o abrazar unas políticas de izquierda que un sector importante de su partido jamás consentiría. Optó por ganar tiempo: lo intentó con Ciudadanos, huyó hacia adelante como pudo… pero su firmeza en el ‘no’ a Rajoy ha terminado por hacer insostenibles las tiranteces entre secretario general y barones. Si el objetivo de los púrpuras era efectivamente incendiar Ferraz, el resultado es incuestionable.

En definitiva, el panorama se presenta desolador para los socialistas, tanto si la vieja guardia termina por tomar las riendas como si Sánchez consigue salir con vida de la feroz caza de brujas a la que se enfrenta estos días. Si bien en otras ocasiones (principalmente en los últimos años) se ha anunciado antes de tiempo el hundimiento definitivo, ni los más veteranos recuerdan una inconsistencia semejante en el seno del partido. En cualquier caso, los enemigos de la oligarquía (y por ende del Patido Socialista Obrero Español) bien podemos sentarnos y disfrutar viendo cómo arde un órgano importantísimo del régimen.

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*'Pasokización' es un término proveniente del hundimiento electoral del Movimiento Socialista Panhelénico o PASOK, considerado históricamente el homólogo griego del PSOE, que se ha convertido en los últimos años en una fuerza residual en detrimento de Syriza. La pasokización ha sido siempre un objetivo capital de Podemos en su lucha por ocupar el espacio tradicional socialdemócrata.

domingo, 25 de septiembre de 2016

(ENTREVISTA) Eduardo Camino Pinto: Cuba bajo la visión de un cubano residente en Euskadi

En los últimos meses, especialmente desde el inicio de conversaciones entre EEUU y Cuba y la histórica visita de Barack Obama a la isla en Marzo de este año, los medios de comunicación han hablado mucho sobre el futuro de la isla, los cambios que se están dando o que, en su opinión, deberían darse a corto plazo y, sobre todo, de las oportunidades económicas y de negocio que podría abrir este establecimiento de relaciones para las empresas extranjeras.

Los medios de comunicación muestran siempre una visión uniforme y sin discordancias con la doctrina establecida principalmente desde EEUU. Una visión en la que se obvia el bloqueo, todos los males habidos y por haber son culpa del Gobierno cubano y en la que se da por hecho que cualquier cubano fuera de Cuba es por fuerza disidente o exiliado político.

En esta entrevista que por comodidad publicaremos en dos partes, vamos a tratar temas como la visita de Obama a Cuba, el establecimiento de relaciones Cuba-EEUU, Guantánamo, las Damas de Blanco, Yoani Sánchez, el bloqueo, presos políticos, el día a día de la sociedad cubana y el futuro de la revolución.

Nuestro interlocutor es Eduardo Camino Pinto, fotoperiodista cubano residente en Euskadi y miembro de la Asociación Euskadi-Cuba. NAcido en la provincia de Camagüey, está diplomado en Magisterio en la Universidad de La Habana y estudió fotografía en la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Queremos antes de nada, expresar nuestro agradecimiento a Eduardo por el tiempo que ha dedicado respondiéndonos a esta entrevista.



PRIMERA PARTE

Un debate en mi cabeza – Buenos días Eduardo. Si te parece, y ya que ha sido uno de los hechos más comentados en los últimos meses, vamos a comenzar la entrevista hablando sobre la visita de Obama a Cuba ¿Cómo veis los cubanos este reencuentro?

Eduardo Camino - La visita de Obama a Cuba no la veo como un reencuentro, porque nunca había habido un encuentro anterior;  lo veo como un hecho histórico, ya que desde la época de Fulgencio Batista no había habido la visita a la Isla de un presidente Norteamericano, y mayor repercusión al ser  Obama el primer presidente Negro de esa Nación.

Ahora bien, la inmensa mayoría del pueblo cubano sentía ésta visita con aire de esperanza, esperanza de futuro y prosperidad en el desarrollo económico, social y comercial de la Isla.

UDEMC- Supongo que esta distensión también se percibe con cierto escepticismo porque, a pesar de todo, el bloqueo que asfixia a Cuba desde 1960 sigue en vigor.

E.C.- En la visita que acabo de regresar de Cuba en estos momentos, he recogido el descontento de la gente sobre la visita de Obama. Hay decepción y lo entiendo pues suponían, que las cosas se arreglarían de repente. Están desesperados de ver como se mantiene durante tantos años la misma situación de necesidades y no comprenden que esto es un proceso lento y de análisis de ambos gobiernos.

La generación que surge ahora no es consciente de que estos problemas y necesidades sociales en Cuba se deben al brutal bloqueo de los diferentes gobiernos de Norteamérica en su empeño de rendir y destruir los logros sociales que se obtuvieron con la revolución, aunque no dejo de reconocer que también hay muchas situaciones que se pueden resolver con el cambio de mentalidad de la propia ciudadanía cubana  y la forma de dirigir del Gobierno cubano.

UDEMC- Para quien no sepa en que consiste, ¿Podrías explicarnos brevemente en que consiste el bloqueo?

2015: Votación en la ONU a favor de retirar el bloqueo a Cuba
E.C- Sobre el bloqueo norteamericano aCuba se ha escrito mucho y, hoy por hoy, los pueblos del mundo son conscientesde que se trata de algo inhumano, pero realmente no todo el mundo tiene claro la afectación tan grande que ha provocado en el pueblo, más que en el gobierno. Precisamente ese es el objetivo, provocar que sea la población la que sienta la escasez de las necesidades básicas, para que sea quien se revele contra el gobierno, haciéndolo responsable del problema creando luchas internas dentro del país para lograr el derrocamiento del Estado socialista.

Esto es un análisis del tipo de guerra psicológica que desarrollan las instituciones de inteligencia Norteamericana desde hace varias décadas, cuando comenzaron a ponerlas en práctica después de comprobar que la guerra abierta contra Vietnam no les dio resultado.

UDEMC- ¿Y cómo afecta esto al pueblo cubano?

E.C- Las diferentes leyes creadas por los distintos gobiernos del Imperio siempre tuvieron y tiene un fin: el derrocamiento de la revolución cubana.

A pesar de las supuestas buenas intenciones que dicen tener, se continúa financiando de forma solapada a ciertas personas para crear situaciones sociales dentro de Cuba, y éstas por supuesto ven un beneficio en lo que hacen ya que obtienen un dinero que les viene bien para poder satisfacer sus necesidades personales.

Se mantiene la ley norteamericana que prohíbe a barcos mercantes tocar puerto norteamericano durante 8 meses si ha pasado por puertos cubanos. Evidentemente a ningún empresario marítimo le conviene atracar en puertos cubanos porque luego no podría llegar a sitios donde hay capital fuerte. Esa es una de las razones, por las que veo los puertos de Cuba vacíos, sin operaciones de descarga, sin llegada de mercancías para la población, sin arroz etc.

¿Por qué en Cuba a pesar de la educación y el nivel escolar que tiene la población, no se puede navegar por internet? ¿Quienes son los dueños de estas grandes compañías informáticas? Sólo oyes comentar al turista que visita la Isla, desconocedor de la realidad y que sólo tienen la información que destacan los medios capitalistas de sus países, que Cuba tiene un atraso enorme en informática, pero no analizan de quien depende el problema. En manos de qué poderosos están concentrados los medios informáticos.

Lo mismo ocurre con los productos farmacéuticos imprescindibles para elaborar medicamentos y que no pueden entrar a la Isla porque sus patentes son propiedad norteamericana y sancionan a terceros países que negocien con Cuba.

UDEMC- Otra reclamación clave de Cuba es la devolución del territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo. Recordamos que en esa base están ubicados alrededor de 2000 militares norteamericanos y la conocida prisión homónima en la que los prisioneros son sometidos a tortura, retenidos indefinidamente sin ser sometidos a juicio y además, privados de asistencia letrada, todo ello una clara violación de los Derechos Humanos y la Convención de Ginebra.

E.C- La reclamación por parte de Cuba de la base naval de Guantánamo es y debiera ser primeramente una vergüenza para el estado Español, ya que, para los que hayan olvidado la historia  o no la conozcan, fue España quien la cedió, mediante tratados a Estados Unidos, al perder la Guerra de Independencia de Cuba.

Y a día de hoy se mantiene ocupada por el Imperialismo norteamericano, realizando desde ella estrategias de ataque contra el territorio cubano y otros de Centroamérica, además dehaberse convertido, como ya se sabe desde hace años, en prisión ilegal y centro de torturas, justificándolo con la lucha contra el terrorismo.

Pero remontando a los años 90 cuando muchos cubanos alentados por la propaganda estadounidense, salían en embarcaciones y balsas de la isla de manera ilegal, poniendo en riesgo sus vidas y la de sus familiares, la base ya se había convertido en una prisión, pues muchos de esos balseros eran abordados en alta mar por guardacostas norteamericanos y eran trasladados a la base de Guantánamo, donde eran investigados para ver si podía permitírseles entrar en territorio norteamericano, eran confinados en barracones y les asignaban un número, por el que se les llamaba si tenían contactos con familiares que los reclamasen en Estados Unidos.

Y el que no tenía quien se hiciera cargo de ellos, era devuelto a Cuba. Así que lo de prisión ilegal viene desde muchos años más atrás. La violación de los Derechos Humanos por Estados Unidos no viene sólo de lo que ha ocurrido con prisioneros islamistas en la base de Guantánamo, viene desde hace siglos dentro del propio Estado Norteamericano contra los negros, hispanos y otras nacionalidades que residen allí.

La devolución de la base Naval de Guantánamo es una promesa incumplida, como tantas otras, por parte de las diferentes administraciones norteamericanas. Aquellos que pensaron eso se resolvería porque el nuevo presidente sería Obama fueron unos ilusos.  

UDEMC- Desde el triunfo de la Revolución, Cuba ha sufrido también numerosos ataques terroristas, como el atentado con bomba contra el vuelo 455 de Cubana en el que murieron 73 personas. Muchos de los responsables de estos ataques han obtenido refugio en EEUU. Es el caso de Luís Posada Carriles o el fallecido Orlando Bosch. Parece que de este tema se ha hablado poco o nada. ¿Crees imprescindible que se resuelvan estos casos y se haga justicia para poder establecer unas relaciones plenamente normalizadas, o el estrechamiento de lazos está por encima de estos episodios pasados?

E.C.- Los  ataques  realizados contra Cuba, según se conoce a nivel mundial, están solo basados en la creencia de que comenzaron al triunfar la revolución, y la realidad es otra ya que, desde la Sierra Maestra, se realizaron atentados contra Fidel Castro para impedir precisamente el triunfo de la Revolución. Planteaban que había que cortar la cabeza a la serpiente antes de que hiciera daño. Sabían cuáles eran los puntos de vistas de la lucha desde el principio, cuando Fidel en su juicio por el ataque al cuartel Moncada planteó que la historia lo absolvería y enumeró todas las razones de su lucha armada.

Orlando Bosh y Posada Carriles
Por ello debieran buscar bibliografía sobre atentados a Cuba, desde cuándo se remontan y todas las personas que han muerto por ataques terroristas norteamericanos, como pescadores, artistas, instituciones y sedes en Cuba. El atentado a un avión de Cubana de aviación en 1973 fue mucho más brutal por la cantidad de personas inocentes que murieron en él, por la cantidad de jóvenes deportistas que había, por lo que representaban para Cuba y por haber ganado los juegos Panamericanos.

Sí, los responsables de estos hechos viven, se refugian y tienen el amparo del Gobierno de EEUU.  Es conocido y se puede ver andando por las calles de Miami a Luis Posada Carriles y a otros que participaron tanto en este como en otros ataques terroristas, y pertenecen a grupos armados en territorio Norteamericano financiados por la CIA. Eso es una verdad tan grande como una palma real.

Ninguno ha sido llevado a la justicia y no por falta de pruebas, sino miren que vergüenza siente quien escribió el libro “Pusimos la Bomba ¿Y qué? “. Título que demuestra el total desprecio que siente por sus vítimas y su orgullo por asesinar. El Gobierno cubano pidió a Estados Unidos la extradición a su territorio de este señor y jamás ha sido concedida.

El gobierno de Estados Unidos, que se alza en todas las palestras públicas como el defensor de los Derechos Humanos, es el primer violador de ellos en su propio territorio  y en el resto de países que ha ocupado y llevado a la más vil de las miserias, enarbolando como bandera los derechos a la democracia.

Es Estados Unidos quien enarbola el estandarte a nivel mundial de la lucha contra el terrorismo y fue quien preparó, entrenó y financió personas para que cometieran actos de terrorismo contra Cuba desde los años 60 y aún en la actualidad los siguen financiando bajo diferentes nombres y  distintas asociaciones, radicadas en diferentes partes del mundo.

Sí creo que es necesario se resuelvan estos casos. Pero no por el mero hecho de que sirvan para que se establezcan las relaciones con los Estados Unidos, ya que el hacer justicia no debe ser un negocio para establecer relaciones. La justicia no es un negocio. Hacer justicia por los actos terroristas realizados contra Cuba, es una cuestión moral y es ley internacional de la cual los imperialistas hacen caso omiso porque no les importa.

Las relaciones con los Estados Unidos no están por encima de estos episodios de terrorismo, porque éstos han causado mucho dolor en nuestra población, pero los lazos que se puedan crear en el futuro son un paso más que permitiría el desarrollo económico del país.

No obstante no descartaría el cuidado y discreción con el que el gobierno cubano lo realizaría, ya que es bueno recordar que los gobiernos norteamericanos no tienen relaciones normales ni con sus aliados como bien sabemos por noticias de actos de espionajes cometidos por EEUU contra sus propios aliados. 

UDEMC- Si te parece Eduardo, vamos ahora con otro tema. El de la conocida como “disidencia” en Cuba. ¿Que peso y arraigamiento tiene realmente esta oposición entre la sociedad cubana?

E.C- Bueno de la “disidencia” cubana no puedo comentarte que vea ningún peso de influencia en la sociedad cubana. Baso ésta afirmación en el hecho de que los cubanos hacen chistes y se ríen de estos grupos y otros comentan que, de la manera que viven y con el dinero que reciben, ellos también se convertirían en disidentes. Es decir, volvemos a la situación de la necesidad económica de la población, intencionadamente creada con el bloqueo para lograr un fin.

UDEMC- Quizás una de las voces más conocidas de esta “disidencia” es la de Yoani Sánchez. ¿Qué opinión tienes de la trayectoria y las declaraciones de esta blogera anticastrista?

E.C- Sin duda alguna es Yoani Sánchez una bloguera conocida, es cierto. ¿Cómo llegó a ser conocida internacionalmente? Se crearon patrones y esquemas de publicidad sobre ella desde fuera de Cuba, por la CIA y otros organismos patrocinados por ellos y con el apoyo de países europeos. Como en España, donde la pasearon como la principal figura dentro de Cuba en la lucha anticastrista, le dieron premios en metálico, fue alabada por Esperanza Aguirre. Yoani ha ocupado cargos en grupos de información contra Cuba desde fuera del país y cobra por ellos, creando historias y fábulas sobre telenovelescos ataques a su persona.


Yoani Sánchez 
Nadie se pregunta cuál es su forma de vida, ni por qué ella sí puede tener en Cuba los medios informáticos que no posee ningún cubano, ¿quién se los facilita? ¿Qué conexiones tiene con la oficina de intereses norteamericano en la Habana y en la que cada cierto tiempo se reunía con agentes de la CIA?

Sus declaraciones han sido desmentidas en varias ocasiones por medios internacionales no comprometidos con los sistemas capitalistas, en los que ella ha sido entrevistada no sabiendo demostrar todo lo que plantea.

UDEMC- Por otro lado, como grupo, la organización opositora que más atención recibe de los medios de comunicación es el de las Damas de Blanco. ¿Cómo se ve en Cuba a este grupo?

El grupo las Damas de Blanco, es un reducido grupo de mujeres, presididas  por Bertha Soler, que en el momento que contaba con más integrantes no llegarían a 30, por una sencilla razón: sería mas dinero a repartir entre todas y menos a obtener su presidenta, ya que por ostentar ese cargo, es la que mas cobra.

De hecho la situación se fue poniendo tan tensa dentro de ellas que muchas abandonaron el grupo. Llegaron a tener situaciones de broncas y agresiones entre ellas por el dinero que les entregaban en la oficina de intereses americanos para que realizaran caminatas y manifestaciones por las calles de la Habana. Específicamente en el bario Miramar del Municipio Playa por ser la zona de residencias diplomáticas y ubicación de Embajadas internacionales, porque era una estrategia para hacerse ver.

¿Como lo ven los cubanos? Igual que a la bloguera  Yoani  Sánchez. Ven dinero e intereses económicos.

UDEMC- En la rueda de prensa conjunta que dieron Barack Obama y Raúl Castro en La Habana, un periodista preguntó a Raúl sobre la existencia de presos políticos en Cuba, a lo que este replicó que si tenía una lista de esos presos, se la facilitase para ponerlos en libertad esa misma noche. ¿Hay presos políticos en Cuba?

E.C.- A día de hoy, no conozco que haya presos políticos en Cuba. Sí conozco de las gestiones que realizó Felipe González en su tiempo de presidente de España por aquellos presos que se consideraron políticos y en los que, a mi modo de ver, sí había algunos. Fueron traídos a España a residir. Posteriormente algunos regresaron a Cuba porque preferían estar allí a pesar de los problemas políticos de la isla de la que no eran partidarios; otros se trasladaron a Estados Unidos, donde ya instalados  se olvidaron de que supuestamente eran luchadores contra el castrismo.

Qué mayor ejemplo de presos políticos cubanos que los que protagonizaron hechos recientes hace unos pocos años, cuando el ministro de Exteriores de España, Moratinos, regresó victorioso  de Cuba como el rescatador de varios cientos de presos políticos cubanos. Posteriormente fueron llevados a Madrid con la promesa de dinero, trabajo, residencia,  algo que les falta a los propios españoles, como prueba el creciente números de desahucios que hemos visto en los últimos años.

Al termino de un año, esos cubanos rescatados por el Gobierno español, se hartaron de no recibir nada, de no tener trabajos, de que se les aplicara la ley como a delincuentes, de que a las madres les quitaran los hijos por no tener trabajo. Al final se manifestaron por la calles de Madrid y recibieron la brutal respuestade la Policía Nacional española con el resultado de fracturas de cabeza, de clavículas, mujeres negras en el suelo, con la bota de un policía en su cara, como se mostró en el telediario.

Periodistas cubanas, residentes en Madrid heridas por porras y finalmente, el comentario entre lagrimas de hombres y mujeres que vinieron como presos políticos, de que preferían volver a Cuba, que estar en España engañados por sus autoridades, que no les han dado nada de lo prometido. En realidad ellos buscaban salir de la isla para encontrar una mejoría económica.

Otros de esos supuestos presos políticos lograron ir a otras comunidades españolas para residir y buscar trabajo y no lo lograron y se hicieron pasar por locos amenazando con  suicidarse, para ser internados en Hospitales psiquiátricos y así asegurarse techo y comida por un tiempo.

Entonces yo también me pregunto: ¿Dónde están los presos políticos en Cuba?

martes, 20 de septiembre de 2016

Idiocracia: ¿Década perdida?


 “Hubo una época en este país en la que la gente lista hacía cosas” 
No Sé, presidente de EE.UU., sobre los catalanes

El pasado 1 de septiembre se cumplieron 10 años del estreno en taquillas norteamericanas de Idiocracia, la que es posiblemente la mejor y única comedia distópica que haya visto en mi vida. Un largometraje desconocido, menospreciado, incomprendido y olvidado, que tristemente no pasará a la historia ni como película de humor ni como sátira de la decadente y banal cultura yankee, si bien siempre sabrá hacer reír y pensar a porretas y a mentes inquietas que obvien el halo de americanada chorra que pudiera desprender la cinta a primera vista.

Al igual que George Orwell en 1984 y Aldous Huxley en Un mundo feliz, Mike Judge nos relata en esta película la lucha de un protagonista contra un sistema político indeseable, que en este caso no es sino el producto de una progresiva degeneración de la mal llamada mayor democracia del mundo. La historia comienza en 2005, cuando el ejército de los Estados Unidos congela en un experimento militar a Joe Bauers (Luke Wilson), un “sorprendentemente mediocre” oficial del ejército y a Rita (Maya Rudolph), una prostituta negra sin más familia que su chulo. La criogenización resulta exitosa, pero la investigación se ve truncada y ambos personajes caen en el olvido, permaneciendo ateridos durante siglos. El gélido letargo ve su fin en 2505, y es ahí cuando el filme comienza a ponerse interesante, cuando el espectador empieza a degustar la irreverente, mordaz, divertida e inteligente caricatura del american way of life que es Idiocracia. 

Cuando Joe Bauers abandona quinientos años después la cabina que lo ha mantenido ajeno al mundo exterior, se encuentra un estado fallido, un país donde la humanidad se ha vuelto tan imbécil que es incapaz de gestionar con éxito problemas tan elementales como la recogida de basura. Un país gobernado por una superestrella porno, un país en el que la prensa escrita sólo publica tetas, un país en el que el arte y el entretenimiento audiovisual no pasan de la violencia y el slapstick, un país donde leer es de maricones, donde la gente es macarra, vulgar y soez y sólo responde a los llamados de la pasta. Un país donde los logotipos de las multinacionales decoran los estrados de los parlamentos y los uniformes de los letrados, un país donde se riegan las plantas con bebidas isotónicas y donde impera la comida basura. Con la ayuda de Rita y de su estúpido abogado del futuro Frito Pendejo (Dax Shepard), Joe tratará de encontrar una máquina del tiempo que lo ayude a regresar al pasado, en lo que es un cúmulo de jocosas vicisitudes que ilustran a la perfección las miserias de una sociedad devastada por la idiotez.

Al contrario que en las citadas obras de Orwell y Huxley, el objeto de crítica de esta distopía no es una ciudadanía perfectamente controlada por el totalitarismo de un Gran Hermano omnipresente ni por una falsa e ilusoria felicidad proporcionada por la eugenesia. Idiocracia ni siquiera es una sociedad aparentemente perfecta. Aquí las cosas no funcionan, aquí el mundo se ha ido directamente a la mierda por culpa de la estupidez. Y si bien el mensaje es totalmente certero (“un pueblo superficial y presa del culto a la mediocridad está condenado a la explotación”), la explicación que se da en el prólogo de la cinta a que la imbecilidad sea hegemónica en el siglo XXVI es lo que más me chirría, lo que me impide catalogar de redonda esta sátira a la ignorancia. Los primeros minutosde la película cuentan que la gente de los EE.UU. será imbécil en 2505 porque los tontos (representados por gañanes, por pobres, por gordos, por paletos) procrean con la facilidad, fertilidad e imprudencia de los conejos y porque los listos (encarnados en una elegante y educada pareja de clase media) son demasiado responsables para crear descendencia a la ligera. Vamos, el típico discurso clasista tan común en la cultura anglosajona (e incluso española: ahí está la estigmatización de canis y chonis en Callejeros, Hermano Mayor y programas del estilo), tan bien detectado y criticado por Owen Jones en Chavs. Un enfoque desafortunado y ciertamente indigno de una historia tan aguda y subversiva.

Brawndo o la agitadora crítica al capitalismo de una comedia de serie B

Sí podemos y debemos centrarnos en otros aspectos más brillantes de la tesis “idiocrática”. El principal enemigo a abatir en esta distopía no es una suerte de Nomenklatura soviética ni un maniqueo tirano. Tampoco lo son los políticos, que son tan pobres y tan bobos como cualquiera. Quien se beneficia de la miseria y del control de la gente (y aquí es donde el delator dedo de Idiocracia señala con gran acierto) son las multinacionales, las grandes empresas, los poderes fácticos, la burguesía, los amos del mundo, los que realmente coercen a su antojo, aquellos con un poder que no pasa ningún filtro democrático en forma de elecciones pero cuya preponderancia es insultantemente superior a la de ningún parlamento. Simbolizada en Brawndo, una especie de Gatorade que en 2505 llega incluso a sustituir el agua como principal alimento de animales y plantas, la propiedad privada aparece en el film como un insaciable tiburón que, en aras de mantener y extender incesantemente su dominio, es capaz de atentar contra los derechos más inalienables del ser humano. La compañía de refrescos llega a hacerse dueña y señora de la totalidad de la pirámide alimenticia, y cimienta su imponente opulencia en sequías y un descenso del nivel de vida de la gente corriente. Cuando a las multinacionales les va bien, a los pobres les va mal. Y cuando Joe Bauers empieza a hacer que a los pobres les vaya bien, a Brawndo le va mal y decide intervenir para recuperar su poder. Ni Barrio Sésamo habría explicado con más claridad la existencia de intereses antagónicos de clase.

Son las multinacionales las que se cargan el mundo, las que condenan a la mayoría a la miseria, las que nos mantienen dóciles e imbéciles y las que temen como al fin de los días que algún día dejemos de serlo. Es la búsqueda de beneficio inherente al sistema capitalista la que lleva al ser humano a prescindir del agua, acabando con las cosechas, con la fauna y con la vida para incrementar la riqueza de unos pocos. Una lección que obviamos demasiado a menudo y que nos recuerda Idiocracia: el problema está en la naturaleza del sistema, no en sus excesos. Porque esto no va de bufidos de indignación en la barra de un bar ante un caso de corrupción, ni de envalentonados pero estériles insultos de odio personal a un político golfo y ladrón, ni de una cínica crítica a la idiosincrasia humana para lavar la conciencia propia. Esta película, esta simple y sencilla comedia cutre nos pone en la puta cara, y en forma de comedia cutre, una verdad devastadora. La más fabulosa y perfecta crítica al capitalismo, de hecho: la propiedad privada atenta necesariamente contra la democracia, ergo hay que abolirla.


Dwayne Elizondo Camacho, política-espectáculo y Maquiavelo

Jamás me perdonaría acabar este escrito sin exaltar mi admiración y afecto por el mejor personaje del filme. Interpretado con enérgico vigor por el carismático y musculoso Terry Crews, Dwayne Elizondo Camacho es el Presidente de los EE.UU. de 2505, aunque en su heterogéneo pasado también figuran honores como los de actor porno y pentacampeón mundial de lucha total. Camacho no es un gran orador, ni una persona brillante, ni tampoco se le presuponen muchas lecturas, pero su arrolladora personalidad le basta para ganar comicios en un país donde el electorado no cuenta con demasiadas inquietudes culturales.

La escena de la Cámara deRepresentantes muestra cómo, a pesar de su falta de formación intelectual, el excéntrico presidente parece tener aprehendidas las reflexiones de Nicolás Maquiavelo sobre el poder. Según el autor florentino, todo grupo de poder domina como un centauro, a través de una naturaleza dicotómica, formada por una parte animal (fuerza bruta y coerción) y otra humana (consenso e ideología). Así, ni la dictadura más tiránica desecha cualquier intento de convencer a los subalternos de la idoneidad de su posición preponderante, ni la democracia más igualitaria que pudiéramos imaginar podría estar exenta de cualquier tipo de autoridad. Cuando salta al Congreso con una puesta en escena digna de una estrella de Pressing Catch, Camacho demuestra conocer los códigos a través de los cuales su oposición política y su electorado entienden el mundo. Les habla en su idioma, gritando, cantando, alzando con imponente firmeza sus dedos corazones y utilizando un lenguaje soez. Sabe que, en la política-espectáculo, las luces, los improperios y el carisma tienen las de ganar ante la lógica y la reflexión. Sin embargo, cuando la oposición pone en duda su legitimidad como dirigente, no duda en sacar la metralleta para amedrentar cualquier atisbo de disidencia. Primero como humano y luego como caballo, el presidente juega sus cartas con maestría y mantiene el poder en una situación de clara inestabilidad política. Otra importante lección que nos regala Idiocracia. Si en tiempos de excepcionalidad los discursos radicales o populistas tienen más posibilidades de resultar exitosos, no cabe duda de que Dwayne Elizondo Camacho se habría desenvuelto como pez en el agua en los platós de LaSexta Noche. 

En definitiva, nos hallamos ante unos 80 minutos de sorprendente lucidez, simpático humor y un par de recados nada desdeñables. Ha pasado ya más de una década y ni su mensaje ni espíritu han perdido un ápice de frescura. Quién sabe si esta película no se irá haciendo más actual con el paso del tiempo. Vedla quienes no hayáis tenido el gusto. Y eso, no se me da bien acabar textos.

sábado, 20 de agosto de 2016

Sobre cómo Sylvester Stallone derrotó a la URSS

Un americano derrota a un robot soviético en Rocky IV (1985).

La década de los 80 vio el final de la Guerra Fría que había dividido el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Ya en los últimos compases de la gran contienda, las potencias vencedoras –la URSS y EEUU– empezaron a perfilar sus áreas de influencia en el mundo basándose tanto en la ideología que representaban –socialismo o capitalismo– como en sus necesidades geopolíticas. El conflicto estuvo marcado por la tensión armamentística y por la batalla ideológica, que tuvo expresiones en los medios de comunicación, en el deporte, en la intelectualidad académica y, cómo no, en el aparato ideológico por excelencia del S.XX que es el cine.

Cine en la era Reagan
Así, en este post se hará hincapié en la fase final de la Guerra Fría y en el papel simbólico que algunas películas de gran popularidad tuvieron en esa batalla cultural-ideológica. El elemento en común entre ellas –las sagas de Rocky y Rambo– es la presencia del actor Sylvester Stallone, un ejemplo de artista republicano. Sin embargo, más allá de sus creencias, Stallone resulta interesante por tratarse de una auténtica superestrella del cine en la época en que rodó los films que a continuación comentamos. Además, Stallone formó parte de un amplio grupo de actores norteamericanos como Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris o incluso Bruce Willis cuyas carreras se fraguaron en los 80 con un cine maniqueo y burdo basado en la violencia unilateral y en el coraje incomparable con el que enfrentaban a los malos. Parece paradigmático que el presidente de Estados Unidos desde 1980 a 1988 fuera un mediocre ex-actor republicano como Ronald Reagan.

El cine que protagonizan los arriba mencionados dieron películas tan horribles como Comando (1985), Invasión USA (1985) o las secuelas de Rambo. El argumento de dichas cintas representaba muy bien el giro hacia la unilateralidad que la administración Reagan había impulsado en su política exterior: un tipo duro salvaba al país y al mundo de una amenaza externa tal como el terrorismo, el comunismo o la guerrilla. Este tipo de cine se ha perpetuado mediante formas más finas hasta nuestros días según le convenía a la política exterior estadounidense. Prueba de ello son las carreras de los actores mencionados y otros tantos como ellos.

Tal y como vimos en un post anterior, la guerra de Vietnam había convulsionado a EEUU de tal manera que la mayoría de films que tratan el conflicto lo hacen desde una perspectiva dolorosa, cuando no abiertamente antibelicista. Por ello, la administración Carter, a finales de los 70, trató en la medida que pudo de asear la política exterior yankee, responsable de bañar en sangre el Vietnam, Camboya, Chile o Timor con Kissinger en la secretaría de Estado. Sin embargo, para cuando se inició la era Reagan, EEUU parecía dispuesto a desembarazarse de sus complejos, volver a imponer su voluntad a lo ancho del globo e iniciar una nueva fase en la Guerra Fría con el fin de acabar con el Imperio del Mal soviético –una  expresión muy peliculera perfecta para las mentes en blanco y negro del público estadounidense.

Se podría escribir mucho sobre cómo este giro político se plasmó en innumerables películas, pero nos centraremos en unas pocas protagonizadas por Stallone no solamente por que se hayan convertido en símbolos culturales universales –a pesar de su escaso valor artístico–, sino porque tanto la saga de Rocky como la de Rambo muestran una evolución ideológica que parece paralela a la del país: la materialización fílmica del proyecto para acabar la Guerra Fría de Reagan.

Rocky, del barrio al Kremlin

El boxeo como deporte de la working class en Rocky (1976).
La primera de las entregas de la saga Rocky continúa siendo a día de hoy un film decente sobre ese deporte tan duro como literario que es el boxeo. De hecho, Rocky recibió tres Oscars aquel año, incluyendo mejor película y dirección. Y aunque dichos honores no han envejecido bien habida cuenta de que se despreció obras superiores como Taxi Driver, Esta tierra es tu tierra o Network, la película que catapultó a Sylvester Stallone al estrellato se ha convertido en un clásico del género que encumbró a un personaje tan popular como el boxeador que Stallone interpreta: Rocky Balboa, un modesto púgil de Philadelphia.

La historia gira en torno al combate que el gran campeón del momento, Apollo Creed, concede al casi desconocido Balboa. Sin embargo, Rocky se adentra en la vida modesta y sencilla que el luchador lleva en un barrio obrero de la ciudad, mostrando la dura vida que lleva su gente. Así, Rocky es presentado como un héroe popular, como sintetiza la preciosa escena en la que vemos a Stallone corriendo y entrenando por las zonas de la periferia de la gran urbe. Otro ingrediente interesante –y muy boxístico– de la historia es la relación singular que Rocky mantiene con su temperamental entrenador Mickey Goldmill, que se asemeja en parte al legendario entrenador Cus D'Amato.

Por otro lado, el film es endeble en todo lo demás y abusa de sentimentalismo. No se la puede comparar con otras obras como Toro Salvaje (1980) o Million dollar baby (2004) ya que parece caricaturizar cuando no ocultar los aspectos más oscuros del boxeo como la enfermedad y la ruina que suele acechar a los púgiles. También esquiva la cuestión racial tan de actualidad en la época –que coincide con el apogeo del iconoclasta de la raza Muhammad Ali– para centrarse en un enfoque de clase bastante light. Pero ese enfoque va a variar sustancialmente en las siguientes entregas de la saga hasta llegar a la exaltación patriótica de Rocky IV (1985).

En el inicio de esta película, el ex rival y ahora íntimo amigo de Rocky, Apollo Creed, muere en un combate de exhibición ante el luchador soviético Iván Drago, interpretado por la mole sueca Dolph Lundgren. Lo trágico de la muerte –Rocky no detiene el combate a pesar de la paliza que su amigo está recibiendo en el ring– obliga al púgil de Philadelphia a enfrentarse personalmente al soviético en Moscú en un combate que simboliza el choque entre la URSS y EEUU. Evidentemente, Balboa acaba derrotando a Drago de manera heróica y es apoyado y aplaudido por el público soviético.

Pero lo interesante de Rocky IV no es tanto el previsible y apologético desenlace sino lo que la historia cuenta entremedias: la comparativa que se hace entre ambos atletas, sus personalidades, la forma en que se entrenan, las personas que les rodean. Así, mientras Rocky se entrena de manera ruda en el frío entorno rural ruso moviendo fardos y cortando leña, Drago parece un robot asesino entrenando delante de una especie de Politburó con la ayuda de la última tecnología científica y médica. El soviético es una máquina de matar carente de sentimientos, al contrario que Rocky, con el que es muy fácil empatizar. Es curioso este enfoque porque es difícil encontrar testimonios que no alaben la habitual deportividad y respeto de los deportistas soviético.

Iván Drago entrenando ante la Nomenklatura soviética en Rocky IV
Este enfoque revela, por otro lado, los complejos con los que EEUU miraba el dominio soviético en la mayoría de los deportes en aquellos años. Al contrario de lo que se suele pensar hoy día, la película no muestra un país pobre ni atrasado, sino que la URSS aparece como una nación más tecnológica y en parte más avanzada que EEUU. Es decir, la Unión Soviética no es mala porque someta en el atraso y la pobreza a sus habitantes, sino porque crea seres casi robóticos, fríos, inhumanos y, sobre todo, menos felices. Puede que Ivan Drágo sea el atleta perfecto pero es incapaz de sentir el dolor ajeno por lo que acabará perdiendo ante el apasionado y sensible Rocky Balboa, cuya victoria llena de corazón parece hervir la sangre congelada del pueblo soviético.

Otro detalle irónico que prueba lo contradictorio del relato de Rocky IV es la insinuación clara de que los deportistas soviéticos se dopaban sistemáticamente cuando el propio Stallone, al igual que muchos actores cachas como él, son claros ejemplos del daño que los esteroides y anabolizantes pueden causar al Séptimo Arte.

Rambo, de zumbado a héroe de la Guerra Fría

Un traumatizado veterano de Vietnam que se quedó con ganas de más acción en Acorralado (1982)
La segunda saga que comentamos narra la vida de un veterano de la guerra de Vietnam que vuelve del conflicto incapaz de adaptarse a la sociedad civil. A la tierna edad de 17 años, en 1964, John Rambo se alistó en el Ejército, gracias al cual se convertiría en un experto en lucha de guerrilla durante su estancia en Vietnam, donde sufriría la muerte de muchos de sus compañeros, así como las torturas a la que los vietnamitas le sometieron en cautiverio.

En la primera entrega, Acorralado, basada en una novela que mostraba la dificultades de los veteranos del Vietnam tras su regreso a EEUU, vemos a Rambo vagando por su país sin lugar al que ir hasta que acaba en un pueblo del noroeste. Allí es recibido de manera hostil por el sheriff local, que le detiene por resistencia a la autoridad. En la comisaría Rambo sufre de tratos vejatorios que le recuerdan las torturas sufridas en Vietnam, por lo que ataca a los policías y huye a los bosques que circundan el pueblo, donde se atrincherará con no se sabe muy bien qué objetivo. Básicamente, Rambo sigue actuando como si estuviera en la guerra, aunque ahora se esté enfrentando a la Policía y a la Guardia Nacional.

El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo da jaque mate a sus enemigos gracias a sus excepcionales conocimientos de guerilla. Al final, tras sembrar el caos en la región, el protagonista busca al autoritario sheriff para saldar cuentas, momento en el que aparece quien fuera su superior en Vietnam, el coronel Trautman, para convencerle de que se entregue y trate de reconducir su vida. En la novela, Rambo acaba muerto pero la película prefiere dejarle con vida.

Acorralado es una cinta digna  que ilustra lo duro que fue para muchos jóvenes la experiencia de la guerra de Vietnam, aunque aquí prefiere centrarse en la vuelta a casa tras años de cruenta contienda. El propio personaje de Rambo no es muy representativo de lo que fue aquella generación sacrificada ya que no deja de ser un boina verde adicto a la guerra –muy parecido a los personajes que analizamos en el cine sobre la guerra de Irak– dotado de encefalograma plano, sensación potenciada por las nulas cualidades de Stallone como actor. El contraste con los combatientes del Vietnam que analizamos en el anterior post es evidente.

Sin embargo, el choque de Rambo con la sociedad, y en concreto con el sheriff burócrata, tiene unas connotaciones claras y visibles, un choque entre generaciones y experiencias vitales. Además, coloca al espectador ante el difícil dilema de elegir bando: el traumatizado y agresivo Rambo o el autoritario representante de la ley. Es decir, ¿hasta qué punto tiene justificación la actitud belicosa del protagonista? ¿Es justificable la resistencia a una autoridad abusiva? La película no es tan plana en ese sentido y lleva a reflexionar .

Rambo II (1985),  un himno a la barbarie
Aunque en Rambo II encontramos una obra muy diferente. Lejos de toda reflexión sobre la sociedad americana, la historia empieza cuando el coronel Trautman consigue sacar a Rambo de la cárcel para que le ayude en una misión que le llevará de vuelta a un Vietnam de cartón piedra para averiguar si quedan prisioneros de guerra estadounidenses en el país asiático. Ya de inicio, Rambo muestra su descontento con que el objetivo no sea el de liberar a sus compatriotas sino solamente confirmar su existencia. Esto le hará desconfiar del jefe de la misión, el burócrata Murdoch. El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo rescata a todos los prisioneros tras quedar tirado en territorio enemigo por Murdoch.

En medio de todo ello no hay nada más que sangre, asesinatos, explosiones, disparos y hasta un ridículo amorío con una bella nativa, con la que intercambia las contadas frases del film. Rambo se demuestra como "un hombre que llama hogar a lo que otros llaman infiernos", como dice sobre él Trautman. Un enfermo de la guerra al que no te puedes imaginar haciendo nada más que eso, como prueban las poco creíbles escenas de amor con la joven asiática.

Al contrario que en la primera entrega, donde el personaje del sheriff está bien trazado, en Rambo II ni siquiera se esfuerzan en perfilar detalladamente al cruel militar soviético que tortura a Rambo. O quizás es que prefieren no humanizar lo más mínimo al adversario. Evidentemente, no hay clemencia alguna para los vietnamitas y soviéticos a los que Rambo aniquila con suma eficacia –en torno a 65 muertos probados a manos de Stallone– ya que son el enemigo y, por lo tanto, merecen morir. Es tal la barbarie que exhibe el film que desaparecen todos los dilemas morales sobre la guerra de Vietnam y centra la reflexión –aunque decir reflexión igual es pasarse– en el noble esfuerzo de los valientes americanos como Rambo que luchan por su país a pesar del malvado boicot al que son sometidos por burócratas como Murdoch.

Destacable también es la escena final en la que un colérico Rambo arremete contra la oficina de Murdoch, al que había prometido matar al comprobar su cobarde traición., aunque consigue controlar su ira y da por cumplida la misión. Así, de esta manera, con un patriótico Rambo rehabilitado para la sociedad concluye una clara candidata a peor película de la humanidad.

Rambo se mezcla con los afganos en Rambo III (1988)
Para la tercera entrega de la saga la acción se desarrolla en el contexto de la lucha que los muyahidines afganos sostienen contra el cruel ejército soviético en los años 80, cuya ayuda había sido solicitada por el gobierno de la República Democrática de Afganistán. El país vivía un conflicto interno muy importante debido al choque entre las fuerzas reaccionarias islamistas, apoyadas por EEUU, Arabia Saudí y Pakistán, entre otros, y las fuerzas progresistas hegemonizadas por el Partido Democrático Popular de Afganistán, de orientación marxista, que recibía el apoyo de la URSS y del bloque socialista.

El gobierno popular afgano, a pesar de todas las dificultades que acabarían por derrotarlo, inició un programa para acabar con el analfabetismo –un 90% de la población no sabía leer–; eliminó la usura y el cultivo de opio; estableció un salario mínimo; legalizó sindicatos; subvencionó productos básicos; trató de limitar el poder de la religión islámica; y promovió el papel de las mujeres en la sociedad, permitiéndolas no usar el velo, integrándolas en el mundo laboral y potenciando su papel en el sistema educativo.

A este conjunto de mejoras se oponían los fundamentalistas religiosos, muy fuertes en un país predominantemente rural, pobre y atrasado socialmente. El apoyo de EEUU a esta facción acabaría creando un país demencial, en manos de fanáticos religiosos, traficantes de opio y señores de la guerra. Un país que retrocedió todo lo andado por la República a partir de la derrota de ésta a principios de los 90. No hace falta decir a qué bando fue Rambo a aportar su talento de exterminador en Rambo III (1988).

La trama empieza cuando el coronel Trautman le solicita a Rambo ayudar a los afganos contra el malvado invasor. "Hasta ahora 2 millones de afganos han sido aniquilados por las fuerzas soviéticas", le dicen. Pero Rambo, que está de retiro espiritual en un monasterio budista en Tailandia mientras se gana la vida en peleas con palos, no está por la labor, ni siquiera cuando Trautman le recuerda su naturaleza de exterminador. "Nosotros no te convertimos en una máquina de guerra, nos limitamos a pulir las impurezas", le espeta tal cual Trautman al apaciguado Rambo.

Pero poco dura este apocamiento, ya que Trautman es capturado por los soviéticos y  obliga al protagonista a entrar en acción. El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo libera a Trautman, derrota a los soviéticos, da muerte a su despreciable general e impulsa la lucha de los muyahidines, a los que fue dedicada la película. Al cabo de unos años, y viendo cómo el peligro islamista se volvía contra EEUU en forma de terrorismo, la dedicatoria fue modificada, claro está.

Rambo III fue inicialmente dedicada a los islamistas radicales
Sin embargo, Rambo III es una cinta más cuidada que la anterior entrega de la saga. Y no solo por el espectacular despliegue técnico en forma de helicópteros, tanques y explosiones –fue la producción más cara de la historia en su momento–, sino porque el guión está más trabajado. Si en Rambo II no hay más que muerte y destrucción, en este caso vemos a Rambo mezclarse con los muyahidines, hablar con ellos, conocer su historia y compartir sus costumbres.

Es cierto que la falsedad sobrevuela cada escena del film y que la expresividad que Stallone da a su personaje resulta ridícula una vez más, pero hay que reconocer que hay algo más de esmero en la historia. Como también es palpable el intento de caracterizar más detalladamente al enemigo, el general soviético que se pasa media película en la sala de torturas y la otra dirigiendo al ejército ruso desde su helicóptero. Aunque tampoco se desvivieron en dicho empeño. Básicamente, es el mismo general soviético torturador que en la segunda entrega pero con más frases y menos pelo.

Rambo III fue estrenada unos días después de que la URSS comenzara a abandonar Afganistán debido al poco éxito de sus acciones, al incierto futuro de la República y al propio quiebre interno que sufría el sistema soviético. Eran tiempos de Gorbachov, de Perestroika. Se acercaba el fin de la Guerra Fría y de los conflictos bipolares donde se podía escoger un bando. Se acercaba, como anunciaban los teóricos como Fukuyama, el fin de la Historia a la vez que se perfilaba el choque de civilizaciones. El enemigo rojo había sido justamente derrotado al fin, tal y como el cine se había encargado de anunciar.