viernes, 23 de enero de 2015

La hipocresía de EEUU queda patente con la muerte del sátrapa saudita, Abdullah

Hoy Europa y EEUU han sufrido una dura pérdida. El Rey Abdullah de Arabia Saudí ha fallecido a los 90 años de edad tras permanecer hospitalizado una semana a causa de una neumonía. Los gobiernos occidentales no han tardado mucho en dar muestras de afecto a la familia de su gran aliado y alabar su persona y trayectoria.

Uno de los primeros en hacerlo ha sido el presidente norteamericano, Barack Obama, que a través de una nota en la página web de la Casa Blanca ha expresado sus condolencias y simpatías por el Rey Abdullah a quien ha deseado que descanse en paz:
“Con profundo respeto expreso mis condolencias personales y las simpatías del pueblo estadounidense a la familia del Rey Abdullah bin Abdelaziz y al pueblo de Arabia Saudita (…) la solidez y la fortaleza de la alianza entre nuestros dos países es parte del legado del rey Abdullah. Que Dios le conceda paz”
Nota de la Casa Blanca tras el fallecimiento del Rey Abdullah de Arabia Saudí

Eso sí, Obama, tan preocupado por extender la particular visión norteamericana de la democracia por el planeta, no ha realizado mención alguna al insignificante hecho de que Arabia Saudí es una de las cuatro últimas monarquías absolutas que existen en el mundo, además de ser de facto una Teocracia en la que las leyes se basan en una rigurosa interpretación de la Sharia o Ley Islámica. Esa misma Ley Islámica que trata de establecer el Estado Islámico (ISIS) con mano de hierro en los territorios que controla en Siria e Irak.

No es lo único que tienen en común Arabia Saudí y los terroristas del Estado Islámico. Las inscripciones en árabe que aparecen en sus respectivas banderas son iguales y su significado es: "No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta". También tienen una particular tendencia a cortar cabezas como pudimos comprobar hace unos días cuando se difundió la noticia de que las autoridades sauditas habían decapitado a una mujer acusada de asesinato, en plena calle. 


También se le ha pasado por alto mencionar que la homosexualidad e incluso la tenencia de mascotas en casa están penadas con la muerte, de la que ni los menores de edad están libres.  Además no se ha acordado de que las mujeres tienen prohibido conducir y tampoco pueden salir de casa o viajar en transporte público sin permiso de su marido o de un familiar.

Llamadme mal pensado, pero empiezo a dudar de que el hecho de que todas estas violaciones de los Derechos Humanos no aparezcan por ningún lado en la nota oficial de la Casa Blanca no se debe a un simple olvido del bondadoso y todopoderoso presidente Obama, sino que quizás la interpretación que EEUU tiene de la democracia es directamente proporcional al servilismo que un país tiene con respecto a los intereses norteamericanos.

Si el gobierno de un país respeta los derechos humanos y su presidente está elegido por votación universal a través de uno de los sistemas electorales más transparentes y seguros del mundo pero no es afín a las políticas e intereses económicos del Imperio, claramente ese país es una atroz dictadura.

Si por el contrario un país está gobernado por un sistema hereditario en el que no se contempla ningún derecho fundamental y se aplica indiscriminadamente la pena de muerte conforme a preceptos divinos pero le vende petróleo barato a EEUU y además colabora militarmente con él, solamente caben elogios hacia su democrática forma de gobernar y la justicia y el coraje de sus dirigentes.

Quizás algunos seáis escépticos antes estas conclusiones o yo estoy precipitándome juzgando al país de las oportunidades y la libertad que nunca ha dado motivos para albergar semejantes sospechas.
Pero ese escepticismo se derrumba al leer la siguiente nota de la Casa Blanca, publicada con motivo del fallecimiento del Presidente venezolano, Hugo Chávez.

Nota de la Casa Blanca tras el fallecimiento del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

En ella se limita a afirmar que mientras Venezuela comienza una nueva etapa en su historia, EEUU seguirá comprometiéndose con políticas basadas en los principios democráticos y el respeto a los derechos humanos y la ley.

Todo esto a pesar de que Hugo Chávez ganó por votación popular y universal, las 15 de las 16 votaciones en las que se presentó y que, como hemos mencionado antes, el sistema electoral venezolano es, en palabras del ex presidente norteamericano Jimmy Carter, uno de los mejores del mundo.

Pero no solamente eso, sino que a diferencia de las acreditadas y flagrantes violaciones de los derechos humanos que se sufren en Arabia Saudí, en Venezuela los logros a favor de la igualdad y el progreso fueron palpables durante su gobierno.

En este caso  Obama también debió de sufrir algún lapsus mental porque se le olvidó mencionar que desde que Chávez alcanzó la presidencia la pobreza infantil se redujo del 5,3% al 3,2%, el paro bajó del 16,6% al 5,9%, la pobreza extrema descendió desde el 24,7% al 8,9% y el número de personas beneficiadas por una pensión se incrementó en casi dos millones de venezolanos. Todos estos avances y muchos otros como la erradicación del analfabetismo, se lograron en los primeros 10 años de su gobierno.

Podríamos seguir enumerando los numerosos logros y avances que se han producido en Venezuela desde que Hugo Chávez y el pueblo venezolano tomaron las riendas de su destino y se desligaron del servilismo a EEUU y al FMI, pero nos ocuparía mucho espacio y no es el asunto que nos ocupa en este artículo. Quien tenga interés en conocerlos puede hacerlo a través de este link: http://armakdeodelot.blogspot.com.es/2013/03/50-verdades-sobre-hugo-chavez-y-la.html

Aunque muchos ya lo sabíamos, queda patente al contrastar estas dos notas de la Casa Blanca, cual es el concepto que EEUU tiene de la democracia y del respeto a los derechos humanos.

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